Avatar de Desconocido

Acerca de ignasigarciabarba

Autor teatral formado con José Sanchis Sinisterra, con obra publicada, premiada y estrenada en los circuitos profesionales de Barcelona y Madrid. Guionista de series de televisión de éxito como Compañeros, Un Paso Adelante, Los Serrano, Yo soy Bea o Bandolera. Premio Buero Vallejo, Premio Max de Nuevas Tendencias Escénicas con el Teatro del Común, Accésit del Premio SGAE de Teatro Infantil y Juvenil, Accésit del Premi Ciutat d'Alcoi, Finalista del Premio Teatro Breve.

TAGORE en el I.E.S. MIGUEL CATALÁN de COSLADA

Hace unas semanas el IES Miguel Catalán de Coslada organizó sus Terceras Jornadas Solidarias, esta vez dedicadas a la India bajo el título “El mundo que queremos: La India”. Participaron en ellas la Fundación Vicente Ferrer y la ONG Amigos de Calcuta y hubo charlas, talleres, exposiciones… También tuvo lugar la lectura dramatizada de un texto que escribí para la ocasión, El sueño de Tagore, una dramaturgia de varios textos de Rabindranath Tagore que varios alumnos de diversos cursos pusieron en escena con todo su empeño e ilusión bajo la dirección de la profesora, actriz y directora María Jesús Luque.

   Sin embargo antes de hablar del texto y de la puesta en escena, quiero detenerme a reflexionar sobre lo que me provoca la celebración de estas Jornadas Solidarias. Éste fue el programa:

El Sueño de Tagore. Foto:Vicente López Tofiño

El Sueño de Tagore. Foto:Vicente López Tofiño

Lunes

1º y 2º ESO Salón de actos de la Factoría

9,00 Inauguración Ángel Luis García Aceña (Director IES MC) Daniel Cordero (Concejal de Infancia y Juventud) M.J Luque y MJ Mancebo (CC de 4º ESO) Modera: Carmen Piñeiro y Jesús Navarro

9,30 Así es la India: Presentación de los trabajos de los alumnos de 1º y 2º ESO Modera: Agustín Mora y Pablo Rabadán

11,30 Encuentro en primera persona Lancy Dodem: Fundación Vicente Ferrer Modera: Cristina García y Beatriz Santos

12,30 Entrega de Premios Concurso de Mandalas

13,00 Bollywood Modera: Alba Martín y Cristina García

Ranjit, el protagonista de El sueño de Tagore. Foto: Vicente López Tofiño

Ranjit, el protagonista de El sueño de Tagore. Foto: Vicente López Tofiño

 Martes

3º y 4º ESO Y 1º Bachillerato

8,20 Inauguración de la exposición “El futuro empieza hoy” Salón de actos del IES MC 3º ESO

8,20 Inauguración de la exposición “Comprometidos con Anantapur” Salón de actos de la Factoría. 4º ESO y 1º BACH

9,15 Tertulias fotográficas Salón de actos de la Factoría y del IES MC

1º y 2º ESO

10,20-14,00 Visita a los talleres de la India

Taller I. Rangolis

Taller 2. Juegos y Juguetes de la India

Taller 3. Estampación de telas

Taller 4. Olores, colores y sabores

Taller 5. Las castas

Taller 6. Discapacidad y Justicia social

Preparándose para la función. Foto: Vicente López Tofiño

Preparándose para la función. Foto: Vicente López Tofiño

Miércoles

1º y 2º ESO

8,20 Exposición “El futuro empieza hoy” Salón de actos del IES MC. 1º ESO

8,20 Exposición “Comprometidos con Anantapur” Salón de actos Factoría. 2º ESO

9,15 Tertulias fotográficas con María Fdez Gancedo Salón de actos de la factoría y del IES MC

3º, 4º ESO y 6º de primaria

10,20-14,00 Visita a los talleres de la India

El dios Ganesh. Escena III. Foto: Vicente López Tofiño

El dios Ganesh. Escena III. Foto: Vicente López Tofiño

Jueves

3º, 4º ESO y 1º Bachillerato Salón de actos La Factoría

8,20 Así es la India: Presentación de los trabajos de los alumnos de 3º y 4º ESO Modera: Agustín Mora y Pablo Rabadán

9, 10 India espectacular. Encuentro en Primera persona con Jesús Menéndez Pabón (Fotógrafo) Modera: Cristina García y Beatriz Santos

11,30 Mesa redonda con Luz María Sanz Macedo (Fundación Vicente Ferrer) y Óscar Yeves (Amigos de Calcuta) Modera: Alba Martín y Beatriz Santos

12,30 Lectura dramatizada: El sueño de Tagore. Ignasi García Modera: Agustín Mora y Pablo Rabadán

13,30 Clausura de las Jornadas Modera: Carmen Piñeiro y Jesús Navarro

Tagore mostrando a Ranjit los paisajes y las gentes de la India. Foto: Vicente López Tofiño.

Tagore mostrando a Ranjit los paisajes y las gentes de la India. Foto: Vicente López Tofiño.

  ¿Alguien puede pensar que todo esto está remunerado? ¿Os hacéis idea de las horas extras que los profesores le echaron a este proyecto, después de sus clases? Cuando un equipo docente se mete en un berenjenal así, sabe que esto no va a estar remunerado. Pero no le importa, si consigue con su empeño y su ilusión contagiar a los alumnos e involucrarlos en un proyecto así.  Éstos son los profesores a los que se les recortan los sueldos y se les quitan las pagas extras. Éstos son los Centros Educativos a los que la administración les recorta recursos para destinarlos a salvar a la Banca que ha arruinado a nuestros conciudadanos con sus desmanes.  Éstas son las personas que están brindando a nuestros jóvenes, con su ejemplo y su esfuerzo, unas actitudes, unos valores y unas normas que les permitirán mirar hacia el futuro con esperanza y con espíritu de compromiso. Profesores como éstos son los que me inspiraron a mí a estudiar lo que estudié en la Universidad y a dedicarme también al Teatro.

Actores y bailarinas de El Sueño de Tagore. Con ellos, la profesora María Jesús Luque. Foto:  Vicente López Tofiño.

Actores y bailarinas de El Sueño de Tagore. Con ellos, la profesora María Jesús Luque. Foto: Vicente López Tofiño.

     Nuestros jóvenes absorben como esponjas lo que les llama la atención a su alrededor. Así que saber que en la Enseñanza Pública hay equipos docentes como éstos, le tranquiliza a uno.  Y más sabiendo que se meten a organizar actividades como éstas a pesar de las dificultades, del poco o nulo apoyo que reciben de la Administración, e incluso de las campañas de descrédito a que son sometidos por algunos politicastros por el simple hecho de exigir no sólo sus derechos, sino también los de sus alumnos.

Indira y Ranjit en el templo de Ganesh. Escena III. Foto: Vicente López Tofiño.

Indira y Ranjit en el templo de Ganesh. Escena III. Foto: Vicente López Tofiño.

   El hilo conductor de El Sueño de Tagore es la historia de un muchacho, Ranjit, que nace siendo un Intocable, un Dálit, pero aspira a tener el mismo trato que el resto de la gente. Hay un prólogo introductorio en el que varios narradores se refieren a la Madre India, mencionando las cosas buenas y las cosas malas que da a sus hijos pero subrayando por encima de todo el amor que le tienen a pesar de todo.

       En la primera escena Ranjit le cuenta a su madre sus aspiraciones de ser barquero (una imagen muy frecuente en la poesía de Tagore) y tener su propia barca, y le pregunta por qué recibe el trato que recibe; su madre le cuenta la organización social por castas y le da a entender que ellos están en el lugar más bajo de esa pirámide social, pero a pesar de sus explicaciones Ranjit no renuncia a sus sueños, porque sabe que existe otra India que defiende la igualdad de todos ante la Ley.

Saludo final. Foto: Vicente López Tofiño

Saludo final. Foto: Vicente López Tofiño

    En la segunda escena Rabindranath Tagore se le aparece en sueños y le muestra diversos lugares de la India presentes en su poemario, en los que la gente se aferra al Amor, a la Ilusión y a la Esperanza a pesar de las dificultades, para poder alcanzar una vida feliz. E insta a Ranjit a no abandonar su determinación de ser barquero a pesar de su origen.

En el templo de Ganesh. Foto: Vicente López Tofiño

En el templo de Ganesh. Foto: Vicente López Tofiño

 En la Tercera Escena Ranjit cuida del Templo del dios Ganesh y allí se enamora de Indira, una muchacha de una casta superior, los Vaishyas. Ella le corresponde, pero su madre, Madavhi, les impide relacionarse debido a su diferencia de origen. El dios Ganesh interviene y, contando una historia sobre Buda y un Dálit que aspiró a ser su discípulo, cuestiona la sociedad de castas y da su bendición a Indira y Ranjit. En la cuarta y última escena Tagore cuenta la vida que llevarán Indira y Ranjit ahora que pueden vivir su amor con plena libertad. Y ellos lo ratifican. A continuación os adjunto el texto, por si os interesa. Para descargarlo pinchad en el enlace azul. El sueño de Tagore

Cuando escribí esta obrita no sabía hasta qué punto esta sociedad de las castas todavía está vigente, lo cierto es que en mi viaje a la India no pude verlo con claridad. Pero lamentablemente, últimamente todos hemos podido comprobar que por desgracia la India moderna y democrática aún no ha podido erradicar actitudes arraigadas en la sociedad de castas, como prueba el hecho de que un tribunal tribal dictaminara hace poco la violación colectiva de una muchacha simplemente por el hecho de quererse relacionar con un chico de otro poblado.

Madavhi. Foto: Vicente López Tofiño

Madavhi. Foto: Vicente López Tofiño

  No pude asistir a la lectura dramatizada de El sueño de Tagore, pero por lo que me contaron y por lo que se ve en las fotografías, más que una lectura dramatizada fue una puesta en escena con todas las de la ley. El esfuerzo, el entusiasmo y la ilusión que transmiten las fotografías, son sin duda el mejor regalo que he recibido a cambio de ofrecerles el mundo y las palabras de Tagore. Así que gracias a María Jesús Luque y a todo su equipo de profesores y alumnos por hacernos creer en un mundo mejor.

Como dice Tagore al final de la obra, “Sé que los sueños que aún no he podido realizar, y mis canciones nunca cantadas, se aferran a vosotros para no desaparecer y no se pierden del todo. Eso es lo que espero.”

P.I.G.S.

P.I.G.S. son las siglas que usan algunos altos funcionarios y ciertos individuos vinculados a los círculos de poder económico y financiero de la Unión Europea, para referirse a los principales países del Sur de Europa: Portugal, Italia, Grecia y España –Spain en Inglés, de ahí la “S” final-, aunque últimamente se ha incluído eventualmente la «I» de Irlanda, por haber cometido el delito de tener que ser rescatada. ¿Por qué usan esas siglas para referirse a nosotros? Porque PIGS en Inglés significa Cerdo.

pigs1  Así pues, esos individuos comparan a Portugal, Italia, Grecia y España con cerdos. Es una forma despectiva de decir que desde su punto de vista estos países –sus gobiernos y por extensión sus ciudadanos- somos el lastre de la Europa moderna y productiva en la que tenemos la suerte de estar metidos; la rémora sin la cual la Unión Europea podría crecer y mostrarse al mundo con todo su potencial económico y financiero.

pigs2En un artículo publicado en Libre Mercado, titulado La imagen de España en el extranjero: así nos ven nuestros vecinos europeos, se dice esto:

Aunque las cifras no son buenas, los autores del informe apuntan que en realidad la percepción de los diferentes países por los ciudadanos de sus vecinos se ajusta bastante a la realidad. Así, «España y otros países de Europa del Sur tienen una imagen institucional que tiende a ser baja o media-baja, muy acorde con niveles de corrupción altos o medio-altos; tienen una reputación económica baja o media-baja, también de acuerdo con niveles bajos o medio-bajos del PIB per cápita; y tienen una reputación tecnológica baja o media-baja, coherente con sus niveles de capacidad de innovación». ¿Y qué podemos hacer? Pues Pérez Díaz y Rodríguez aseguran que ésta «no es una tarea que se resuelva con campañas de imagen que insistan en los aspectos positivos de nuestros país. El Gobierno, las elites y el público en general han de mostrar con sus compromisos, sus comportamientos y con el lenguaje que utilizan que estamos dispuestos a cambiar, como no lo hemos estado nunca en los últimos treinta o cuarenta años».

 Para leer el artículo completo: http://www.libremercado.com/2013-01-17/la-imagen-de-espana-en-el-extranjero-asi-nos-ven-nuestros-vecinos-europeos-1276479527/

 En otro artículo de Finanzas.com, se admite que medios anglosajones como “Financial Times” siguen denominándonos PIGS. Y eso que se escribió cuando en España la tasa de paro “aún sólo” era del 19.5 %. Imaginaos ahora: http://www.finanzas.com/noticias/economia/2010-03-22/260883_que-verdad-pigs-analizamos-situacion.html

pigs3 En estos momentos de tanta crisis, con tanto paro, tanta precariedad, tanto desahucio, muchos de nuestros ciudadanos y ciudadanas ven que nuestros impuestos y el dinero de los rescates van antes a salvar a los bancos que a las personas. Que se prioriza antes el pago de la deuda y de sus intereses a los bancos alemanes, en lugar de intentar aliviar el sufrimiento y la presión a la que se ve sometida la población. Vemos día a día recortes en Enseñanza, en Sanidad, en ayuda a la dependencia, vemos cómo aumenta la precariedad laboral, tanto en despido como en contratación, y sin embargo tenemos que aguantar que los banqueros digan que está circulando mucho el dinero  y que la salida de la crisis es inminente. Y eso, a pesar de los datos del paro:

 El presidente de Banco Santander aseguró que se ha producido un cambio «muy drástico» porque ahora «llega dinero de todas partes». “Todo el mundo tiene interés en invertir en España”, señaló, indicando que esto se refleja en las subastas de deuda o en la bolsa y dando la bienvenida al aumento de la confianza.

 Son declaraciones de Emilio Botín en Nueva York el 16 de octubre de 2013. (http://www.expansion.com/2013/10/17/empresas/banca/1382016564.html)

 pigs4Mi texto P.I.G.S está escrito en este contexto, en el que muchos ciudadanos empiezan a preguntarse a quién beneficia realmente este invento del Euro y de la Unión Europea. ¿Es ésta la Europa en la que queríamos estar? ¿Es ésta la Europa por la que lucharon en Francia en varias revoluciones desde 1789 y en tantos otros países europeos que quisieron adoptar los principios de esas revoluciones? ¿El futuro al que nos dirigimos potencia los valores de esa Europa o sencillamente facilita las cosas a los poderes financieros, apoyando la privatización de los beneficios y la socialización las pérdidas?

 Al empezar P.I.G.S. –que es una obra donde el público puede participar de forma festiva, como en los montajes de la Compañía La Cubana- estamos en un Teatro donde aparentemente se va a representar una obra inspirada en Hamlet, por parte de una Asociación Cultural. Pero al poco de empezar, los organizadores del acto paran la obra y se dirigen al público. Descubrimos que esta Asociación Cultural se ha sumado a una iniciativa  que llevan a cabo otras asociaciones de los países de la Unión Europea llamados despectivamente PIGS, para organizar una consulta popular con el fin de saber si sus conciudadanos quieren continuar perteneciendo a una Unión Europea que defiende antes los intereses de los bancos que los de las personas, o no. Descubrimos que esta iniciativa ha sido prohibida y condenada tanto por las autoridades  de Bruselas como por los gobiernos de los países afectados. Pero esta Asociación Cultural, como tantas otras de Portugal, Italia, Grecia y España, piensa convocar igualmente la consulta popular. Y si tiene que ser esta noche, en este teatro y con este público, pues adelante. Sin embargo la policía se entera de sus intenciones.

 Si os queréis descargar la obra, la encontraréis en la sección Textos en Español.

Un texto juvenil para el primer contacto con la política: EL DELEGADO

Más allá de la noche que me envuelve,                                                                           negra como un pozo insondable,                                                                                   agradezco al dios que fuere                                                                                                     por mi alma inconquistable.

                 Del poema Invictus, William Ernest Henley

 Las primeras elecciones en las que participamos y con las que nos empezamos a familiarizar con los mecanismos de la democracia tienen lugar (o deberían tener lugar) en la escuela, en las elecciones del delegado de la clase. Se supone que debe ser el representante de sus compañeros y que defenderá sus intereses, aunque bien es verdad que a veces sólo se le usa como pregonero de las decisiones del profesorado.

Antes de llegar a mi mayoría de edad voté en varias elecciones para elegir delegado, y delegadotambién en las elecciones para elegir representantes de los alumnos en el Consejo Escolar. Ahora, viéndolo con la perspectiva del tiempo y la madurez, uno se da cuenta de que en momentos como ésos el universo escolar se convierte en una metáfora a pequeña escala de lo que es una sociedad como la nuestra: hay candidatos dispuestos a velar por los intereses de sus compañeros (que van desde procurar que no les coincidan muchos exámenes juntos hasta detectar casos de acoso y «bullying» e intervenir); hay candidatos que sólo buscan aprovecharse de su puesto para ganarse el favor de los profesores; hay profesores y miembros de los equipos directivos que respetan el proceso electoral y se toman muy en serio el cargo de delegado; hay profesores y/o miembros de los equipos directivos a los que no les hace ninguna gracia tener que consensuar sus decisiones con alumnos (aunque hayan sido elegidos por sus compañeros como sus representantes); hay incluso alumnos que intentan manipular la opinión de sus compañeros, amedrentándolos si es preciso, para que salga escogido quien a ellos más les convenga. Como en el mundo de los adultos, en el que los poderes financieros, empresariales, grupos mediáticos y demás centros de poder intentan manipular a los ciudadanos para que voten a quien a ellos les conviene, y que presionan y/o manipulan a los representantes legítimamente elegidos para  que no vayan en contra de sus intereses.

Al inicio de la obra que ahora os presento, EL DELEGADO, se convocan elecciones para Bullyingque los alumnos de una clase escojan a su representante. Una pandilla de matones que ha conseguido hacerse con el poder en la escuela, extorsionando, haciendo «bullying» y aplicando la política del miedo, decide presentar a Luis, un candidato «títere», por miedo a perder sus privilegios, puesto que la otra candidata que se presenta a las elecciones no les tiene miedo y ya les ha parado los pies más de una vez. Al principio Luis, el candidato «títere», cede: ya sufrió acoso en la escuela de la que procede (y de la que tuvo que irse) y ahora su prioridad es no volver a sufrir, así que acepta seguirles el juego con tal de no tener problemas y ser amigo de los que manejan el cotarro. Y Luis es elegido. Por sus promesas, falsas pero llenas de atractivo, y porque los matones extorsionan a sus compañeros amenazándoles si no votan a Luis. Pero una vez se ha convertido en delegado, los abusos de los matones se multiplican porque ahora saben que el representante de la clase no va actuar contra ellos. Luis empieza a sufrir porque no puede soportar ser cómplice de todo lo que ve. Hasta que, por fin, reacciona y se planta ante ellos, desafiándolos, porque ha entendido el significado del puesto que desempeña y siente que debe ser consecuente con la confianza que sus compañeros han depositado en él.

Pero a pesar de todo esto en EL DELEGADO también hay mucha comicidad, un texto teatral puede ser ameno y divertido, incluso si trata un tema serio. Porque en EL DELEGADO está presente la historia de Lolo, el mejor amigo de Luis, que está locamente enamorado de Jessica (que es precisamente la novia del jefe de los matones). Y es justamente la confianza ciega que Lolo tiene en Luis, lo que será determinante para que éste comprenda que debe hacer algo contra el abuso de poder que están sufriendo todos.

becket

Ya hacía tiempo que me rondaba en la cabeza escribir sobre la figura del Delegado de clase, pero no encontraba cómo contarlo y, sobre todo, cómo estructurarlo. Hasta que vi de nuevo, después de algunos años, la película Beckett, de Peter Grenville, protagonizada nada más y nada menos que por Richard Burton y Peter O’Toole, y basada en la obra teatral de Jean Anouilh Beckett o el honor de Dios. Eso me dio la clave. Y si me decido precisamente hoy a presentaros EL DELEGADO, es en parte para hacerle un homenaje a este grandísimo actor que nos dejó ayer, Peter O’Toole, por lo mucho que nos ha dado.

Y también para hacerle mi particular homenaje al fallecido Nelson Mandela, que nunca dejó de ser dueño de su destino y que siempre supo estar a la altura de lo que necesitaba la gente de él.

mandela

Para obtener el texto de EL DELEGADO, solicítalo en ignasi.garcia.barba@gmail.com

También puedes encontrarlo en catalán en

http://www.arolaeditors.com/index.asp?sc=impresio&isbn=978-84-94575-62-4

CAMINO AL CIELO de la mano de Juan Mayorga

La conciencia hace que nos descubramos, que nos denunciemos o nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos declara contra nosotros.

La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha.

MONTAIGNE

Himmelweg significa «Camino al cielo» en alemán. En principio parece una imagen poética, lírica incluso. Te hace pensar en el misticismo y en el ansia de perfeccionamiento

Escena de Himmelweg

Escena de Himmelweg

espiritual, por ejemplo. Sin embargo en esta obra de Juan Mayorga significa terror, muerte e infierno, porque en ella himmelweg se refiere al modo en que los nazis denominaban la rampa que iba de los trenes en los que llegaban los judíos a Auschwitz, hasta la cámara de gas. El paradigma del cinismo y la crueldad a los que puede llegar el ser humano. Y nos sirve para contar la historia de un hombre bien intencionado, un delegado de la Cruz Roja, que no queriendo hacer mal a nadie (más bien lo contrario) se acaba dejando engañar por una escenificación bien tramada por parte de los nazis. Una escenificación que le muestra un trato tolerante e incluso amable con los judíos.

    Así pues, una vez más Juan Mayorga nos da una patada en la conciencia

Juan Mayorga

Juan Mayorga

mostrándonos aquello en lo que estamos permitiendo que el mundo se convierta, con un alto sentido ético que nos muestra también cómo podría ser si nuestra actitud fuera otra, tal como hemos podido ver en obras como Hamelin, El chico de la última fila, Últimas palabras de Copito de Nieve La paz perpetua. En palabras del mismo autor, Himmelweg «habla de un hombre que se parece a casi toda la gente que conozco: tiene una sincera voluntad de ayudar a los demás; quiere ser solidario; le espanta el dolor ajeno. Sin embargo, también como casi toda la gente que conozco, ese hombre no es lo bastante fuerte para desconfiar de lo que le dicen y le muestran. No es lo bastante fuerte para ver con sus propios ojos y nombrar con sus propias palabras. Se conforma con las imágenes que otros le dan. Y con las palabras que otros le dan.»

Cuando fui profesor en una escuela de secundaria, una de la frases que más me atemorizaron en boca de un alumno fue «Eso es verdad porque lo ha dicho la tele». Desde entonces pienso en lo que esperan nuestros gobernantes de la Educación: ¿pretenden que los ciudadanos del futuro sean como ese delegado de la Cruz Roja que nos presenta Mayorga? ¿Como ese hombre que por un lado tiene una sincera voluntad de ayudar a los demás, pero es incapaz de desconfiar de lo que le dicen y de lo que le muestran, porque en su etapa formativa no le han permitido desarrollar su espíritu crítico?

Y ahí vamos, creyendo, como ese delegado de la Cruz Roja, que vamos camino al cielo, que no hay campo de exterminio, sino comunidad judía bien tratada y moderadamente Marketing-de-guerrilla-No-a-la-pobreza-indiferenciafeliz. Que no hay guerras ya en África o en Asia porque ya no se habla de ellas. Que los objetivos del Milenio de la ONU para la erradicación del hambre, del trabajo infantil, del tráfico de personas, van por buen camino y se acabarán cumpliendo gracias a la buena voluntad de gobernantes y magnates financieros, deseosos de velar por ellos como aparenta velar también en Himmelweg el comandante del campo de concentración por los judíos.

    Para mí Mayorga es el sentido y el deber de la Ética hechos Teatro. Esa Ética que parece molestar tanto a nuestros gobernantes de hoy. Y uso a propósito el término gobernantes y no políticos, porque me parece más amplio y más acorde con la realidad. Pero tampoco les gustaban Montesquieu y Rousseau a nuestros gobernantes de ayer y aún así tuvo lugar la Revolución Francesa.

Ése es el tipo de Teatro que más me gusta. El que cumple con esa cita de Vittorio Gassman que puse en mi entrada anterior: «El teatro no se hace para cantar las cosas, se hace para cambiarlas.»  Mayorga es para mí, pues, como autor, un modelo a seguir.

Gracias Juan por escribir lo que escribes.

¿PARA QUÉ IR AL TEATRO?

 El Teatro no se hace para cantar las cosas, sino para cambiarlas.

                                                                                                                      Vittorio Gassman

 A finales de octubre tuve la suerte de asistir en Mataró a la obra Half en half (Mitad y mitad), de Daniel Keene, dramaturgo australiano muy premiado y representado en Europa pero muy poco aquí. La obra, representada en catalán bajo el título Meitat i meitat, estuvo magistralmente  interpretada por Pere Anglas y Xavier Alomà, e impecablemente dirigida por Moisés Maicas.

    En un momento dado la obra – que parece moverse en un registro naturalista que recuerda a David Mamet o incluso a «El verdadero Oeste» de Sam Shepard- da un giro inesperado y se adentra en un territorio surrealista, por decirlo de algún modo, que obliga al espectador a hacer un esfuerzo para asumir ese cambio de registro. A partir de ahí, división de opiniones: hubo espectadores que no pudieron asumir ese cambio tan brusco, que nos sacaba del realismo para adentrarnos en la metáfora y la poesía, y que por lo tanto no disfrutaron de la obra a partir de ese momento.  Y hubo otros que asumieron ese cambio, con más o menos esfuerzo, y disfrutaron de esa segunda parte. Por lo tanto, la misma obra provocó entusiasmos y rechazos absolutos.

Xavier Alomà i Pere Anglas a Meitat i Meitat

Xavier Alomà i Pere Anglas a Meitat i Meitat

    Es tan curioso como frecuente que un mismo  estímulo artístico -una película, una obra de teatro, un cuadro- provoque reacciones tan dispares. Para mí eso forma parte de la fascinación de la creación artística, porque nuestra reacción ante ella… ¡está tan sujeta a lo subjetivo, a lo emocional, a nuestra propia manera de ver el mundo y a nuestra propia manera de entender el arte! Dos personas pueden observar un cuadro de Pollock, por ejemplo; una de ellas puede ver un espíritu torturado, un grito contra el caos en el que nos sume nuestra forma de vivir la realidad (por ejemplo) y otro sólo puede ver una tomadura de pelo, un dibujo más propio de un niño de 2 ó 3 años que, como en «El traje del emperador», una élite ha decidido considerar arte innovador y todo el mundo debe verlo del mismo modo para no parecer inculto. En resumen: hay un espectador del cuadro dispuesto a ver en él una dimensión poética y metafórica,  y otro que no quiere o no puede entender registros creativos que se salgan de lo figurativo, porque fuera de esos límites la creación artística no consigue conectar con él (o él con la conexión artística, tanto monta, monta tanto).

Expresionismo Abstracto de Jackson Pollock

         A mi entender eso en el teatro se traduce en un espectador que busca en el espectáculo divertirse, sentirse identificado con lo que se cuenta y entretenerse (algo muy lícito, nadie lo duda); y en otro espectador que prefiere el desafío, que busca que le sorprendan haciendo que las premisas estéticas y/o morales y/o sociales -en resumen, vitales- en que se mueve sean cuestionadas y se tambaleen.

    En ese sentido me gustó mucho el fragmento del programa de mano de Meitat y meitat escrito por Jordi Malé – profesor de Filología Catalana de la Universidad de Lleida y miembro de la Cátedra Màrius Torres y del Aula Carles Riba- del que reproduciré la parte que me llevó a hacer estas reflexiones: «¿Para qué ir al Teatro? ¿Qué buscamos allí? Por un lado, los hay que buscan básicamente evadirse -porque la evasión también es necesaria-: apoltronados en la butaca, esperan que ante ellos se representen situaciones divertidas y sorprendentes en las que, sin esfuerzo, puedan reconocerse o imaginarse. Por otro lado, hay también los que buscan certidumbres: que lo que contemplan les reafirme en sus convicciones o -con un espíritu más abierto- que les cree unas nuevas. Pero los hay que acuden a las salas dispuestos a dejarse invadir por una realidad que resulte incierta e inaudita: no esperan que las situaciones representadas tengan que equivaler exactamente a fragmentos de experiencia conocida o concebible. Dispuestos a abandonar, por unos instantes, la red de exactitudes y convenciones que nos aprisiona -pero sin la cual no podríamos vivir el día a día-, y a afrontar en escena los hechos y las palabras que les puedan llevar más allá, a veces bordeando el absurdo, ese absurdo de significado tan y tan humano. Espectadores de este tipo son los que aprecian las obras en las que el lenguaje y las acciones tienen una carga de expresividad y de intensidad que sobrepasa las expectativas habituales.»

Half and Half, por Jute Theatre Company

Half and Half, por Jute Theatre Company

   Para mí ése es el tipo de receptor  que permite que las nuevas concepciones estéticas del arte vayan calando en la sociedad y vayan ampliando nuestros horizontes. El mismo receptor que en el Siglo XIX pudo asumir las propuestas impresionistas en los distintos Salons des Refusés que se organizaron cuando el arte oficial las rechazaba de pleno; el mismo que en el Siglo XX pudo asumir las propuestas teatrales de Godot, Ionesco, Arrabal, Pinter, Tadeusz Kantor…

Esperando a Godot, de Samuel Beckett

Esperando a Godot, de Samuel Beckett

  Mientras, los dramaturgos nos debatimos intentando ubicarnos en la amplia gama de tonalidades que va de un tipo de espectador al otro. Unos buscan crear únicamente lo que sea reconocible para el público, para que se pueda reafirmar y/o entretenerse. Otros, buscan únicamente agitar los cimientos de la realidad en la que se mueve el espectador. Otros, la gran mayoría, buscan encontrar un equilibrio -siempre precario- que les permita ser aceptados por ambos tipos de espectadores.

    Sea como sea, al final uno siempre tiene que mojarse y ubicarse, dentro de esa gama, en el lugar donde honestamente cree que debe estar para ser fiel a sí mismo.  Porque si no usamos el arte para expresar lo que somos, ¿entonces para qué?

4.500 aparatos (y algunas cosas buenas)

Esto es como la película «300»: 300 espartanos, en representación de miles de griegos, rigen el destino de una guerra -al menos durante 3 días- . Traslademos ahora la Segunda Guerra Médica entre griegos y persas al mundo de la televisión en España: 4500 audímetros (medidores de audiencia), en representación de varios millones de personas, rigen el destino de miles de puestos de trabajo y de millones de euros en publicidad e inversiones.

bandolera

   Como guionista de televisión no voy a quejarme, porque esos 4.500 aparatejos hasta la fecha me han dado más alegrías que penas. En series de éxito como COMPAÑEROS, UN PASO ADELANTE, LOS SERRANO, YO SOY BEA y BANDOLERA fueron fundamentales para que cada una de ellas fuera renovando contrato con la cadena de turno, y yo y tantos otros pudiéramos mantener nuestro puesto de trabajo. En esos momentos nadie piensa que depende de un puñado de medidores, uno está feliz pensando que ha conectado con la sociedad, escuchando cómo en la calle, en los bares, en el metro y en el autobús la gente habla de tu serie. No. Es cuando las cifras de audiencia empiezan a disminuir o no alcanzan los índices que la cadena pretende, cuando te empiezas a plantear qué hay detrás de esos 4500 aparatos que provocan un montón de discusiones en los despachos, un montón de cambios en los guiones y en la manera de grabar, y que decidirán tu futuro laboral y el de muchos compañeros. Como me ha pasado recientemente con la suspensión de GRAN RESERVA, EL ORIGEN.

gran reserva, el origen

¿De verdad son eso 4500 audímetros un reflejo fiable de lo que ven miles, millones de personas en la televisión? ¿De verdad los criterios con que se asignan esos medidores -sexo, edad, clase social, tipo de población por miles de habitantes- son extrapolables al resto del universo de tele-espectadores? Pienso en las encuestas sobre intención de voto: las hacen empresas que también extrapolan datos a partir de una minoría supuestamente representativa, y lo hacen con criterios supuestamente serios y parecidos a los que usan las empresas que asignan audímetros a nuestros hogares. Volviendo a las encuestas sobre intención de voto: a menudo hay diferencias enormes entre los resultados del recuento de votos y el resultado que daban esas encuestas. Pero con los audímetros no hay forma de contrastar los datos que nos ofrecen con la realidad palpable y concreta de unas urnas.

       Supongo que muchos dirán que no es comparable la medición de audiencias con la encuesta sobre intención de voto, en ésta última seguramente entran en juego variables que no pueden controlar cambios de opinión de última hora, sobre todo en los indecisos, pero aún así… le da a uno miedo pensar en ello. Porque entonces te das cuenta de que lo de la medición de audiencias es un pacto más o menos arbitrario, es hacer un acto de fe hacia unas pocas máquinas y hacia los técnicos que eligen el perfil del espectador a quien se le va a instalar, dando por hecho que los datos que podamos sacar de allí coincidirán con una realidad más amplia a la que supuestamente representan.

Pero, si resuelvo con un acto de fe mis dudas sobre la fiabilidad de los datos de audiencia, me viene otra duda casi peor:  ¿Habrá otros intereses que hagan moverse los medidores arriba o abajo? ¿Si una productora o una cadena o un grupo mediático tuviera manera de presionar para que esos datos se manipularan, no lo haría? ¿Acaso les detendría sólo la ética y un supuesto código deontológico, teniendo en cuenta los millones de euros en inversiones y en publicidad que dependen de esos datos? Y entonces se me dispara la imaginación y pienso en esa película protagonizada por Al Pacino y Russell Crowe, El dilema, donde un alto directivo de la industria del tabaco estaba dispuesto a confesar públicamente que las empresas tabaqueras manipulaban sus productos para aumentar la adicción de sus consumidores. Y me imagino a un becario que entra a hacer una sustitución en verano en una empresa de medición de audiencias y recibe por error un correo electrónico dirigido a la persona a la que está sustituyendo, y que en ese correo un grupo mediático le está comentando a esa persona ausente los datos de audiencia que debe manipular para seguir cobrando su «propina». El becario, alucinado, lo cuenta a su superior inmediato para que haga algo y descubre que el superior también está en el ajo. Y entonces tiene que huir quedando además como el malo, para que no lo maten los malos de verdad o lo encarcele la policía -que lo busca porque los malos de verdad han matado a su chica y le han hecho creer a la pasma que ha sido el pobre becario-.

el_dilema

Pero si uno, como guionista que es, pensara todo el día que su suerte se rige por esos 4500 aparatejos que supuestamente dan datos fiables y no manipulables sobre la audiencia, sería un sin vivir. A mí esta profesión me gusta a pesar de esa dictadura de los datos de audiencia, he aprendido cosas interesantes, y no sólo respecto a cómo escribir un guión, también aprendes cosas para moldear y mejorar tu forma de ser. Como por ejemplo, estar abierto a la crítica constructiva y a la creación colectiva. Tener presente que lo que escribes es importante, pero que sólo es una maniobra de aproximación a lo que va a ser el producto final, que cuando dejes el guión estarán en plató los directores, los realizadores y las necesidades de los actores y ellos aportarán sus modificaciones. Una buena vacuna, por lo tanto, contra el ego del escritor que escribe en solitario, como es también mi caso.

Y sobre todo, lo que me gusta es el «feed-back» que puedes tener con el espectador y con los actores: me gusta oír lo que los espectadores de mis series opinan sobre las tramas, sobre los personajes, para luego llevar esas  impresiones a las reuniones con el resto del equipo. Me gusta ver cómo los actores interpretan lo que yo he escrito porque eso me permite imaginarme cómo dirá algo que escribiré más tarde para él, si le resultará fácil, si le resultará difícil, si nos hará reír, si nos hará llorar… y reír o llorar mientras lo escribo, imaginándolo.

Como di a entender en varias citas de la entrada anterior, el poder de la ficción es muy grande. Y muy necesario. Las historias actúan en nosotros como un imán, nos llevan a identificarnos con lo que nos están contando, a sumergirnos en un mundo imaginario que vivimos intensamente durante un rato como si fuera real y nos obliga en cierto modo a revisar nuestro propio mundo. Hay dos anécdotas que para mí resumen el poder de esa ficción:

1.- Cuando estaba en la serie COMPAÑEROS fuimos a grabar a Lastres -Asturias-, porque supuestamente era el pueblo de uno de los protagonistas, Pedro (Pablo Puyol). En la trama el barco en el que iba el padre de Pedro -que era pescador- había naufragado. Entre otras escenas, había que grabar en el puerto el regreso del barco que había ido a rescatar a los supervivientes, y para ello el director quería contar con figurantes del propio pueblo. Pues bien: le preguntamos a una señora si quería ser figurante en esa escena, y ella preguntó si los marineros eran rescatados o no, porque en caso de que hubiesen muerto no le interesaba participar en el rodaje. Le dijimos que sí y la mujer aceptó. En el momento de la grabación, cuando el padre de Pedro llegaba en el barco de rescate y saltaba al muelle, la mujer se abalanzó sobre él llorando y lo abrazó. Más tarde nos enteramos de que esa mujer era viuda, su marido, pescador, había muerto en un naufragio del que nadie pudo rescatarlo.

2.- Cuando estaba en YO SOY BEA uno de los personajes secundarios más queridos por elena_inma islael público, Elena (secretaria de dirección, interpretada magistralmente por Inma Isla) se divorciaba. En la trama lo pasaba muy mal, pero hacíamos que con el apoyo de sus amigas del trabajo ella se animara y saliera adelante, con ganas renovadas de vivir. Pues bien: un día la actriz iba por la calle y una mujer la paró. Le contó que ella también se acababa de divorciar y lo estaba pasando muy mal, pero que ver en la serie sus esfuerzos por salir adelante la estaban ayudando también a sobreponerse.

Me fascina ese poder que tiene la ficción sobre el ser humano, supongo que no en vano los psicólogos recurren a ella en las terapias con psicodrama. Me fascina ese poder catárquico que posee y del que ya nos hablaba Aristóteles. Por eso, a pesar de los 4500 aparatejos, me produce más alegrías que penas.

ESCRIBIR PARA LOS NIÑOS DE EL SALVADOR

Las historias nos aprovisionan para la vida.                                                               Kenneth Burke

La ficción da forma a la vida.                                                                                                 Jean Anouilh

En la entrada anterior, recordando un artículo de LA VANGUARDIA escrito durante los bombardeos de Barcelona en plena Guerra Civil, concluía que escribir es una forma de comprometerse con la realidad y luchar de alguna manera por los niños de Europa  -«para que puedan seguir jugando en libertad», decía LA VANGUARDIA-. Hoy, en ese sentido, me referiré a los niños de El Salvador.

    Lo hago a raíz de un correo que recibí desde San Salvador. Sé que desde que este blog está en funcionamiento mucha gente de Hispanoamérica se ha interesado por mis obras infantiles EL CASERÓN DEL MIEDO y LA DECISIÓN DE VILLALIMPIA, las ha descargado e incluso las ha llevado a escena (sobre todo en Venezuela, México, Perú, Argentina y Chile). Me siento muy afortunado y complacido por ello, y sigo maravillándome de que internet permita que mis textos puedan llegar a tanta gente, y tan lejos. Pero esta carta desde El Salvador me ha hecho revivir el poder que puede llegar a tener el teatro a la hora de transmitir valores y potenciar la convivencia pacífica y el espíritu de colaboración entre los niños y los adolescentes.

   Y cuando ves a personas que comparten profundamente esa misma convicción e intentan ponerla en práctica con todo su empeño y su ilusión en entornos realmente duros, no me queda más remedio que quitarme el sombrero ante ellos por su fe en lo teatral, eso por un lado, y también me impulsa a mí a seguir creyendo en lo que hago, a pensar que escribir teatro es hacer algo útil para intentar mejorar tu entorno, es hacer tu aportación para intentar construir un mundo mejor.

Éstas son las cartas que me mandó Henry Martínez desde San Salvador, las muestro aquí después de haber obtenido su permiso para hacerlo, porque pienso que sus esfuerzos y los de tantas personas como él merecen ser conocidos y tener repercusión:

«He leido sus historia en internet y me han llamado mucho la atención sus obras, queria preguntarle si no es mucha molestia que me proporcionara algunas otras historias. Trabajo con niños y niñas de un área muy violenta de mi país y estamos promoviendo un proyecto sobre crear espacios culturales en esta zona de San Salvador.

 Es muy dificil trabajar en las escuelas públicas. Comento todo esto porque me gustaria que se sepa sobre este tema. La Realidad del Teatro en el Salvador  está entre la violencia y el hacinamiento. En el Salvador el Teatro es un tema nuevo al que sólo pocas élites tienen acceso, la mayoría de la población no tiene una cultura de lectura y por lo tanto desconoce muchas expresiones artísticas.
 
 Soy un joven de 26 años, trabajo en una fundación que promueve la cultura como alternativa a la prevención de la violencia en el municipio de Soyapango, al Oriente  de SoyapangoSan  Salvador con una población de casi un millón de personas en un territorio de no más de 45 km. Mi trabajo es directamente con escuelas públicas con alto riesgo de violencia de pandillas y en condiciones de hacimiento, a pesar de eso los niños y las niñas asisten a las clases pero se nota una total falta de conocimiento y déficit de atención, por estar ubicados en un lugar inadecuado donde realizar los talleres.
 
     Intentar hacer el mas mínimo ejercicio de imaginación o concentración es casi imposible, la improvisación prima en cada uno de los 4 grupos que atiendo, los cuales para complicar aún más la situación son de colonias rivales, esto quiere decir que no pueden entrar en la colonia de la otra escuela, ya que se exponen a ser víctimas de delincuencia e incluso podría costarles su vida.
   Escribo y doy a conocer esta situación con el objetivo que otras y otros artistas, especialmente de Europa, se den cuenta que hay grandes esfuerzos por promover la cultura en Centroamérica. Es quizás por ofrecer un primer acercamiento a esta temática que Ignasi me permitió publicar esta carta en su Blog.  Me gustaría compartir experiencias metodológicas, de conocimiento, que me permitan darles más calidad a estos niños y niñas, para que puedan ser el teatro y el arte instrumentos de liberación y de cambio.»
 
 Henry Martinez. El Salvador
correo electrónico  henrito198705@gmail.com
mckee
   Robert McKee, considerado por muchos el gurú y el gran maestro de los guionistas, comenta en su libro El guión que los seres humanos «día tras día buscamos una respuesta a la eterna pregunta que se planteó Aristóteles en su ÉTICA: ¿cómo debería dirigir un ser humano su vida?». Continúa McKee diciendo que la humanidad ha buscado la respuesta a esa pregunta en lo que a su juicio son las cuatro sabidurías, a saber: la filosofía, la ciencia, la religión y el arte. Y defiende que de ellas, la más arraigada actualmente en la gente es el arte de contar historias. «Nuestro deseo de historias refleja la profunda necesidad humana por comprender la pauta de la vida, no solamente como ejercicio intelectual, sino dentro de una experiencia muy personal y emotiva.»
Peter Brook
No es de extrañar por tanto, que personas como Henry Martínez busquen en el teatro un instrumento de liberación y de cambio para su entorno más inmediato. El trabajo teatral ofrece unas posibilidades inmensas para ello, y personas de peso que le han dedicado toda su vida con esa mentalidad, como Peter Brook, nos vienen a dar la razón. Brook en Hilos de tiempo (lo que podríamos considerar sus memorias), dice algo que confirma lo que nos dicen McKee o Anouilh: «El teatro no es un lugar sin más, ni simplemente una profesión. Es una metáfora. Ayuda a hacer más claro el proceso de la vida. (…) El teatro puede penetrar en el interior de las zonas más oscuras del terror y la desesperación por una sola razón: para ser capaz de afirmar, ni antes ni después, sino en ese mismo momento, que en la oscuridad está presente la luz.» 
Y ya sólo por ello, merece la pena seguir luchando por mantenerse en la brecha.