El bosc de les ombres (El bosque de las sombras) gana el Premi Altea de Literatura juvenil

Mi novela EL BOSQUE DE LAS SOMBRAS ha sido la ganadora del Premio Altea de Literatura Infantil y Juvenil. Es la segunda novela que escribo después del SECRET DE LA RIERA (Arola Editors) y la primera que resulta premiada. El segundo galardón que recibo este año, después del Premi Recvll de Teatro “Josep Ametller” con la obra L’APRENENTA -La aprendiza- (que también publicará próximamente Arola Editors).

El Jurado del Premio Altea de Literatura Infantil y Juvenil estaba integrado en
esta quinta edición por Mari Àngels Francés Díez (Universidad de Alicante), Immaculada Cerdà Sanchis (Acadèmia Valenciana de la Llengua) y Josep Escarré y Reig (autor ganador de la edición de 2020). Otorgó el premio por unanimidad y resumió así la novela en la nota de prensa: “es una historia de terror, ambientada en un bosque misterioso, con personajes complejos que evolucionan a lo largo de la trama y se hacen querer”.

El origen de esta novela es un cuento que escribí con 16 años, titulado La sombra huérfana, donde un hombre moría repentinamente sin dar tiempo a reaccionar a su sombra, que vagaba sola por el mundo. La idea de usarlo como base para una novela apareció después de muchos años de escribir exclusivamente Teatro y guiones para series de televisión.
El bosque de las sombras combina el Thriller Sobrenatural y la Novela de Aventuras para crear una historia del estilo de la serie Stranger things, donde nuestra propia sombra se transforma en nuestro peor enemigo. Los protagonistas están inspirados en las personas importantes que han ido apareciendo a lo largo de mi vida y en su ambientación ha tenido mucho que ver mi afición al senderismo, que me ha llevado muchas veces a adentrarme solo por Collserola. Allí me llevé una sorpresa cuando descubrí la frondosidad y los lugares escondidos de unos bosques tan próximos a las áreas urbanas. Y en ocasiones llegué a experimentar una especie de miedo reverencial, al sentirme solo andando por aquellos lugares, sin cruzarme con nadie durante horas, perdiéndome incluso a pesar del mapa y las señalizaciones, y escuchando ruidos procedentes del bosque que a menudo me costaba identificar.

Collserola
Collserola

Para hacerle un homenaje a la influencia que Collserola ha tenido en esta novela, decidí llamar a los restos de un monasterio que aparece en ella, San Vicenç del Bosc; que es como se denominan las ruinas de una ermita que realmente existió en Collserola, dentro de lo que hoy es el término municipal de Sant Cugat.

Collserola
Collserola


Pero también hay otro paraje en el que se inspira EL BOSQUE DE LAS SOMBRAS, un bosque que no he pisado pero que he conocido a través de Internet: El bosque rumano de Hoia Baciu, donde ha habido fenómenos paranormales y desapariciones inexplicables que todavía se están investigando. Está considerado uno de los lugares más misteriosos del mundo.

Bosc romanès d'Hoia Baciu
Bosque Rumano de Hoia Baciu
Bosc romanès d'Hoia Baciu
Bosque rumano de Hoia Baciu

Para crear la estructura de la novela, perfilar los personajes y pensar en los elementos de la ambientación, pasé una semana en el monasterio de Sant Jeroni de la Murtra, situado en la Sierra de Marina, en el término municipal de Badalona. Otro lugar que nunca te habrías imaginado que pudiese estar tan cerca de Barcelona. Allí no vive ninguna comunidad religiosa pero ofrecen unas habitaciones para estancias, y coincidió que cuando yo fui, era el único huésped de aquel lugar. Las sensaciones que eso me provocó me ayudaron también a decidir el tipo de sensaciones que quería despertar en los futuros lectores de la novela.

Sant Jeroni de la Murtra
Sant Jeroni de la Murtra

Y hablando de los lectores: uno de los objetivos que tenía a la hora de escribir esta novela era dar pautas a los jóvenes para superar la muerte de un ser querido.


EL BOSQUE DE LAS SOMBRAS será publicada por Aila Edicions y verá la luz en otoño.

L’aprenenta (La aprendiza) gana el Premi Recvll de Teatre “Josep Ametller”

El pasado domingo 14 de marzo se me otorgó el premio Recvll en la modalidad de Teatro (Premio Josep Ametller), por la obra LA APRENDIZA. Un premio que se empezó a convocar en 1983 –el de Teatro, las otras modalidades se remontan a 1965- y que yo hacía tiempo que perseguía. De hecho es el primer premio al que me presenté cuando empecé a escribir allá por los años 90.
El acto de entrega normalmente tiene lugar en el Teatro de Blanes pero este año, debido a la pandemia, ha tenido lugar en el porche del Santuari del Vilar, lejos de la población, en un lugar elevado situado en medio de la Naturaleza y venerado por los vecinos de Blanes.
¿Y por qué allí? Pues porque en 1966 las autoridades franquistas prohibieron estos premios pero la organización decidió llevarlos adelante igualmente, y los galardones se entregaron “como quienes no quiere la cosa” en ese mismo santuario, aprovechando la salida de misa para no despertar sospechas.

Entrega de los Premis Recvll en1966. Fondo Recvll

Todo un símbolo, por lo tanto, de resistencia a la opresión y de resiliencia ante la adversidad por parte de la Lengua y la Cultura Catalanas. Por este motivo, me siento muy orgulloso y satisfecho de haber ganado esta edición especialmente simbólica en la que, entre otras cosas, se ha querido demostrar que esta pandemia no podrá con nosotros.

Entrega de los Premios Recvll 2021.Fotografía: Ayuntamiento de Blanes
Entrega de los Premios Recvll 2021. Fotografía: Ayuntamiento de Blanes.

Hablando de pandemia, LA APRENDIZA es una consecuencia de ella: Esta obra habla de la muerte, que a menudo es un tema tabú en esta sociedad. Actuamos y pensamos como si no nos tuviera que llegar nunca. Pero esta pandemia nos la ha puesto ante las narices: hemos visto morir a gente próxima, o lo hemos visto a las puertas de la muerte. Hemos tenido (tenemos todavía) miedo a ser los siguientes y, nos guste o no, nos hemos parado a pensar en nuestra condición mortal y en el sentido de nuestra vida. Mi manera de hacerlo ha sido escribir LA APRENDIZA. Esta obra es una reflexión en clave de comedia negra sobre el miedo que nos da la muerte, sobre cómo nos imaginamos una vida después de la muerte, pero, sobre todo, es un canto en la vida. A esa vida que demasiado a menudo lamentamos no haber aprovechado como podíamos, cuando estamos a punto de perderla.

También habla de la situación laboral de los jóvenes, que se ven obligados a coger trabajos precarios (en el Infierno, si hace falta) para poder aspirar a independizarse de sus padres y llevar una vida autónoma.

Este es el argumento:

Caronte, el barquero de la Laguna Estigia que transporta las almas de los difuntos desde el mundo de los vivos al Hades, quiere tomarse un descanso para ir a ver como viven los humanos y encontrar respuestas a las preguntas que lo intrigan sobre estas criaturas que ya le llegan muertas. Pero antes debe encontrar un aprendiz para que lo sustituya mientras esté fuera.

El paso de la Laguna Estigia. Patinir. Museo del Prado.

Morticia, una chica joven que busca trabajo, será la aprendiz que le imponen. Y Caronte, a disgusto, le enseña las tareas que tiene que hacer. En el Hades Morticia conoce Eurídice, la ninfa con la que Orfeo iba a casarse, que murió por el mordisco de una serpiente. Cada día Eurídice intenta robarle a Caronte -sin éxito- algo que él custodia y que podría devolverla a la vida. La llegada de Morticia romperá el frágil equilibrio en el que se desarrolla la existencia de Caronte y Eurídice. Y cambiará incluso su relación con los dioses del Olimpo.

Si todo va bien, pronto veremos La APRENDIZ publicada y representada. Y me consta que ya hay centros educativos esperando su publicación para ponerla como lectura a la asignatura de Cultura Clásica.

Pablo Hasél y “la democracia plena”

Libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.

George Orwell

En un Estado verdaderamente libre, el pensamiento y la palabra deben ser libres.

Suetonio.

En estos días en que nuestros políticos se llenan la boca diciendo que España es una democracia plena, el rapero Pablo Hasél va a ir a la cárcel por la letra de unas canciones y unos tuits, contra el criterio de Amnistía Internacional, Tribunales y Organismos Internacionales. Tuits como “¿Guardia Civil torturando o disparando a inmigrantes? Democracia. ¿Chistes sobre fascistas? Apología al terrorismo.” (28/04/2014) o “El ladrón de Borbón no debe dar crédito a la impunidad que tiene para burlarse de nosotr@s.“ (25/12/2015)

  En resumen: cosas que mucha gente piensa y que dice en privado y también en publico, porque se supone que vivimos en lo que dicen nuestros políticos: un democracia plena.

Si queréis enteraros de los otros 62 tuits por los que la Audiencia Nacional lo condenó, los podéis encontrar aquí: 

https://www.publico.es/sociedad/estos-son-64-tuits-y-cancion-sido-condenado-rapero-pablo-hasel.html

Vamos ahora a la canción de marras: Se titula “Juan Carlos el Bobón” y dice cosas como “Contar quién es y qué hace es delito, apuntaba maneras cuando mató a su hermano Alfonsito. ¿Quien se cree que fue un accidente? Torrente es un santo al lado de Juanca, ya denunciaron que a Sofía maltrata…” o “Qué legitimidad tiene el heredero de Franco que en juergas y putas nuestra pasta está tirando…” En fin, tenéis la canción enterita aquí:

Entiendo que haya gente a la que le pueda resultar desagradable e incluso ofensivo. ¿Pero y si yo os dijera que me resulta ofensivo que la ultraderecha española, refiriéndose a nuestros artistas, diga “España puede vivir sin sus titiriteros, pero no sin sus agricultores y ganaderos”, mostrando la foto de Pedro Almodóvar, Javier Bardem y Eduardo Casanova?

(Fue en marzo de 2020, podéis refrescar la memoria aquí: https://www.publico.es/tremending/2020/03/24/vox-aprovecha-el-coronavirus-para-seguir-haciendo-politica-criticando-a-los-artistas-y-los-tuiteros-responden/ )

Siempre habrá gente a quien le moleste lo que diga públicamente otra gente. Por eso he puesto las dos citas del principio, para recordar que la democracia consiste en defender que el otro pueda decir lo que yo no pienso y lo que yo no creo. No solo en depositar una papeleta en una urna cada cuatro años.

Nadie discute hoy en día que “El David” de Miguel Ángel, por ejemplo, sea una obra de Arte. ¿Pero sabíais que en 2012 un programa de la televisión pública china censuró sus genitales? ¿Y que en 2016 una réplica suya levantó la furia de algunas asociaciones religiosas rusas, por estar exhibida en la calle, cerca de un colegio y de una iglesia? ¿Qué hacemos? ¿Demandamos a Miguel Ángel? ¿A la Galería de la Academia de Florencia, que es la que alberga la escultura? ¿A las autoridades rusas que permitieron que se exhibiera en la calle?

Resultado de imagen de david de miguel angel
“David” de Miguel Ángel

Otro ejemplo: la obra plástica “Las hostias”, del artista navarro Abel Azcona. Un total de 242 hostias consagradas que forman la palabra “Pederastia”. Una asociación cristiana española le denunció porque se sintió ofendida. Pues bien: La causa contra Azcona fue archivada por el Juzgado de Instrucción nº2 de Pamplona, por la Audiencia de Navarra y por el Tribunal Constitucional.  ¿Por qué no se hace lo mismo con Pablo Hasél? ¿Qué pasa, que puede priorizarse la libertad de expresión por encima de lo que algunos consideran escarnio de la religión, pero no por encima de los delitos que se le imputan al rapero (enaltecimiento del terrorismo e injurias contra la Corona y las instituciones del Estado?

Resultado de imagen de las hostias azcona
Abel Azcona instalando “Las Hostias”

Hablando de religión, me vienen a la mente las viñetas sobre Mahoma de la revista francesa Charlie Hebdo: nos llenamos la boca defendiendo el derecho de la revista a publicar esas imágenes –cuando, sin ir más lejos, el Islam prohíbe representar a Mahoma o a cualquier otro profeta-, pero luego llevamos a juicio a los que dicen o hacen algo que pueda herir los sentimientos de los católicos (y si no preguntádselo a Willy Toledo, por ejemplo)

  Pero no, lo de Pablo Hasél me recuerda más a lo del grupo teatral Els Joglars, con un huido Albert Boadella a la cabeza (¡Quién lo diría! ¿Verdad?), que en 1978 –o  sea, durante la Transición- fueron juzgados por un tribunal militar por tocarle las narices al susodicho estamento con la obra La torna. Recreaba los últimos días de la vida de un delincuente, Heinz Chez, y su ejecución a garrote vil. A partir de los pocos datos que se tenían sobre este hombre y su proceso, se construyó una farsa en la que todos los personajes actuaban con caretas a excepción de propio Chez, víctima y testigo de todo el montaje que se creó a su alrededor. Heinz Chez fue ajusticiado el 2 de marzo de 1974, el mismo día en que Salvador Puig Antich, en un esfuerzo por parte del gobierno franquista para restar relevancia política a la ejecución de Puig Antich.

Resultado de imagen de la torna els joglars
Imagen de la obra de Els Joglars “La Torna”

      ¿A quién ofendió esa obra? Naturalmente a los franquistas y a los afines al régimen que no estaban interesados en que España se convirtiera en una “democracia plena”. No podían consentir que se ofendiera a la autoridad de esa manera y se cuestionara su manera de impartir justicia. Pudo más eso que la incipiente libertad de expresión.

  En ese proceso la autoridad judicial militar desetimó todos los escritos presentados por los defensores. Entre ellos una denuncia por presunto abuso de autoridad y uso indebido de atribuciones. Otro era una petición de nulidad de las actuaciones.

     Pablo Hasél recurrió, pidió la nulidad (porque al parecer dos de los tres magistrados de la Sala de Apelaciones que confirmaron su condena ocupaban irregularmente su plaza y también por su cariz ideológico [1])y finalmente la suspensión de la pena. Pero no le ha servido para evitar la cárcel.

(Si queréis saber más sobre ese proceso:

https://elpais.com/diario/1985/02/19/sociedad/477615604_850215.html)

Hasél, César Strawberry, Valtonyc, Willy Toledo , los miembros de la Compañía Títeres de Abajo, tuiteros, detenidos por quemar banderas españolas, fotos del rey, obras censuradas en Arco por mostrar lo que para unos son “presos políticos” y para otros “políticos presos”, el secuestro de la novela Fariña, de la revista El jueves…

Si esto es una “democracia plena”, yo soy Batman.

Así que a los que nos dedicamos a escribir y a los artistas en general, no nos queda más remedio que seguir trabajando para que esa democracia plena se convierta en realidad. A pesar de los tribunales y evitando a nuestro mayor enemigo: la autocensura.


[1] https://www.buenjuicio.com/dos-de-los-tres-jueces-que-juzgaron-a-pablo-hasel-ocupaban-la-plaza-irregularmente/

DISTOPÍAS EN TIEMPO DE PANDEMIA

“Me interesa el futuro porque es el lugar donde voy a pasar el resto de mi vida.”

Woody Allen

 

Durante el confinamiento causado por el estado de alarma ha aumentado el consumo de ficción televisiva. Quien más quien menos, ha devorado series de alguna de las plataformas  más populares. En mi caso –como en el de muchos otros- he aprovechado para ver varias series distópicas que no había tenido tiempo de ver hasta ahora: Black mirror, Years and Years y El cuento de la criada. También he aprovechado para releer  la novela Un mundo de feliz, de Aldous Huxley.

   El diccionario define “Distopía” como Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.

   Desde los inicios de la ficción audiovisual encontramos ya manifestaciones distópicas, como Metrópolis, de Fritz Lang.

Metropolis, de Fritz Lang

   Pero la necesidad de hablar sobre nuestro modus vivendi, desde un mundo alejado de nuestras costumbres –para poder adquirir así una mirada distanciada- viene ya de lejos. Recordemos, por ejemplo, las Cartas persas, de Montesquieu, escritas en 1717. En esa novela un musulmán chiíta de origen persa, político y pensador, se ve obligado a huir por haber criticado las costumbres de la corte. En  su huída pasa por Irán, Turquía, Armenia, Italia y Francia y manda cartas a los conocidos que ha dejado en Persia, hablando de la religión, la moral y la política de los lugares por los que va pasando, en tono irónico y crítico.

  Algo parecido hizo Cadalso en sus Cartas Marruecas, publicadas póstumamente en 1789, donde critica la decadencia de España desde el punto de vista de un joven marroquí que llega a España acompañando al embajador de Marruecos.

      Es lógico que, por extensión, en un mundo cada vez más globalizado como el nuestro, la crítica distópica ya no se centre en un país en concreto, sino que se haga extensible al modo de vida de lo que llamamos la civilización europea-occidental. Y se nos presenten posibles futuros a los que podemos tender, si seguimos potenciando nuestro modus vivendi. Así, encontramos (¡cuidado, contiene spoilers!):

 -Una sociedad en el que los seres humanos se han sometido a la tecnología, hasta el punto que su libertad, su privacidad y su propia supervivencia como especie quedan cuestionadas e incluso anuladas (Black Mirror)

Robot cuadrúpedo. Serie Black Mirror

 Una sociedad donde la creciente acumulación de capital por parte de los más ricos lleva al empobrecimiento más absoluto de la clase media, a la degradación medioambiental y a poner la política en manos de dirigentes populistas capaces de iniciar conflictos nucleares y de confinar a refugiados en auténticos campos de concentración (Years and years)

Emma Thompson como la política populista Vivienne Rook. Serie Years and years

-Una sociedad donde la ultraortodoxia y el integrismo religioso imponen sus dogmas y sus valores, considerándolos más puros y más auténticos que las libertades que defiende el progresismo ideológico. Hasta el punto que la organización social sufre una reestructuración profunda en la que la mujer pasa a estar absolutamente sometida al hombre, pudiendo ejercer únicamente funciones de esposa, madre y ama de casa. (El cuento de la criada)

Fotograma de El cuento de la criada

Fotograma de El cuento de la criada

Washington en El cuento de la criada

Washington en El cuento de la criada

 Una sociedad autocomplaciente y acomodada –gracias en parte a la manipulación genética de los ciudadanos desde el mismo momento de su concepción- en la  que cada uno asume alegremente el lugar que se le ha asignado en el engranaje económico y social. (Un mundo feliz.)

   Produce una rara sensación ver estas series, con estos contenidos, justamente en un momento tan distópico como del que ahora estamos saliendo –supuestamente-. ¿Quién nos  iba a decir, hace solo unos meses, que por nuestro propio bien y por nuestra propia seguridad se nos obligaría a confinarnos en nuestras casas? ¿Quién nos iba a decir, hace solo unos meses, que no nos cansaríamos de oír sirenas cerca de casa? Y no solo las de las ambulancias, también las de las fuerzas del orden, acudiendo a “resolver” situaciones en las que algunos ciudadanos no cumplían las normas dictadas por el gobierno. ¿Quién nos iba a decir que decenas de millones de personas nos acostumbraríamos tan rápidamente a no tocarnos, no besarnos, no abrazarnos, a llevar guantes y mascarillas?

     Si algo me ha demostrado la forma en que hemos vivido y sufrido esta pandemia (y me atrevería a decir que no será la primera pandemia que viviremos de esta forma) es que nuestra integridad física, nuestra integridad moral y nuestras libertades son sumamente frágiles.

    Si hubiese visto hace un año El cuento de la criada, por ejemplo, me costaría pensar que todo un país tan amante de su libertad como los Estados Unidos se convierta en un estado  cristiano integrista y ultraortodoxo en el que las libertades  (especialmente las de las mujeres) quedan anuladas.

     Pero viendo lo que ha sucedido con esta pandemia, ahora no me sorprende tanto que un cambio a gran escala como el que se plantea en esta u otras series distópicas, puedan ser posibles. En España se decretó un estado de alarma. En otros países se han llevado a cabo medidas parecidas.  Afortunadamente, todo ello se ha planteado como algo temporal. Y probablemente era necesario hacerlo.  Pero quizá algunos futuros mandatarios vean esto como un campo de pruebas para repetir la experiencia de forma más prolongada, con otra excusa que no sea una pandemia.

Robot cuadrúpedo utilizado en Singapur durante la pandemia de COVID-19, para controlar la distancia de seguridad entre ciudadanos.

     En El cuento de la criada, lo que hace caer al gobierno estadounidense es la sincronización de tres atentados: en la casa Blanca, en el Capitolio y en el Tribunal Supremo. Los mismos que los provocan, lo ocultan y declaran un “Estado de sitio” que, legalmente, les permite  recortar las libertades individuales y colectivas. De forma provisional, en principio. Pero finalmente de forma permanente.

    No quiero pensar lo que ocurriría en este o en otros países si, en una situación como la que acabamos de vivir, herramientas como el “Estado de alarma” o el “Estado de sitio” estuvieran en manos de gobiernos de ultraderecha, que no esconden su total desacuerdo con mantener un buen número de libertades que hoy en día tenemos y que la ciudadanía se ha ganado a pulso.

     El equilibrio entre Libertad y Seguridad siempre ha sido muy frágil, al igual que el equilibrio entre Individuo y Comunidad (uno de los temas más candentes de nuestro tiempo, y sobre el que sociólogos tan prestigiosos como Zygmunt Bauman hablan y seguirán hablando). Supongo que ese equilibrio ideal es lo que a nivel político se denomina “Centro”.  Pero ese concepto cada vez más, por el propio devenir de nuestro sistema socioeconómico, tiende a ser una falacia.

    Y de lo que hagamos con eso, dependerá que nuestro futuro se convierta en una distopía o no. Pero no olvidemos lo que Aldous Huxley dijo sobre su novela Un mundo feliz: “Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero  sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que gracias al consumo y el entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre.”

  Lo escribió en 1932.

 

 

El teatro y la peste del coronavirus

“No somos los mismos cuando la naturaleza, abatida, impone al alma que sufra con el cuerpo”.

Shakespeare. El Rey Lear.

 

Tiempo de reclusión y de confinamiento. Tiempo de recogimiento, de reflexión y también de reinterpretación y de reencuentro con aquello que ya creímos sabido. Así actúa en mí y así recordaré este confinamiento por la crisis del Coronavirus, que en principio deberá durar 15 días pero que a fecha de hoy ya casi todos damos por hecho que durará más.

    Tiempos de estupor, en los que nos damos cuenta que nuestra sensación de seguridad era efímera, tiempos de incertidumbre. Tiempos en los que nosotros, los europeos y eso que llamamos la civilización occidental, descubrimos que los apestados no son aquellos a los que cerrábamos nuestras puertas en su huída desesperada, esos a los que mirábamos por encima del hombro, sino que los apestados somos nosotros. Los que nos creíamos el ombligo del mundo.

    Algunos dirán seguramente que es un equilibrio de causa-efecto, una acción-reacción universal, un efecto del karma. Sea lo que sea, nos obliga a revisar aquello que creíamos seguro e inamovible.

Confinamiento

     Yo en estos días he revisitado El Teatro y su doble, de Antonin Artaud. Un libro publicado en 1938. Al principio compara el Teatro y la Peste. Y no es lo mismo leerlo desde la distancia, desde la comodidad de un marco mental confortable, que en circunstancias como estas, en la que podemos experimentar un miedo y un estupor muy parecidos al que nos describe ante la peste.

    Resulta revelador y casi profético. Ahí van unos fragmentos del capítulo El Teatro y la Peste:

 

“Nuestra arraigada falta de cultura se asombra de ciertas grandiosas anomalías, por ejemplo, que en una isla sin ningún contacto con la civilización actual el simple paso de un navío que solo lleva gente sana provoque la aparición de enfermedades desconocidas en ella, y que son especialidad en nuestros países: zona, influenza, gripe, reumatismo, sinusitis, polineuritis, etc.

   Y asimismo, si creemos que los negros huelen mal, ignoramos que para todo cuanto no sea Europa somos nosotros, los blancos, quienes olemos mal. Y hasta diré que tenemos un olor blanco, así como hablarse de un “mal blanco”.

                                                                     (…)

Antonin Artaud

Antonin Artaud

La historia, los libros sagrados, y entre ellos la Biblia, y algunos antiguos tratados médicos, describen exteriormente toda clase de pestes, prestando aparentemente menos atención a los síntomas mórbidos que a efectos desmoralizadores y prodigiosos que causaron en el ánimo de las víctimas. Probablemente tenían razón. Pues la medicina tropezaría con grandes dificultades para establecer una diferencia de fondo entre el virus de que murió Pericles frente a Siracusa (suponiendo que la palabra virus sea algo más que una mera convivencia verbal) y el que manifiesta su presencia en la peste descrita por Hipócrates, y que según tratados médicos recientes es una especie de falsa peste.

                                                                       (…)

Nadie puede decir por qué la peste golpea al cobarde que huye y preserva al vicioso que se satisface en los cadáveres; por qué el apartamiento, la castidad, la soledad son impotentes contra los agravios del flagelo, y por qué determinado grupo de libertinos, aislados en el campo, como Boccaccio con dos compañeros bien provistos y siete mujeres lujuriosas y beatas, puede aguardar en paz los días cálidos en que la peste se retira; y por qué en un castillo próximo, transformado en ciudadela con un cordón de hombres de armas que impide la entrada, la peste convierte a la guarnición y a todos los ocupantes en cadáveres, preservando a los hombres armados, los únicos expuestos al contagio. Quizá explicará asimismo por qué los cordones sanitarios de tropas que Mehmet Alí estableció a fines del siglo pasado en ocasión de un recrudecimiento de la peste egipcia, protegieron eficazmente los conventos, las escuelas, las prisiones y los palacios, y por qué en la Europa del Medievo, en lugares sin ningún contacto con Oriente, brotaron de pronto múltiples focos de una peste con todos los síntomas característicos de la peste oriental.

   Con tales rarezas, misterios, contradicciones y síntomas hemos de componer la fisonomía espiritual de un mal que socava el organismo y la vida hasta el desgarramiento y el espasmo.

                                                                         (…)

La hez de la población, aparentemente inmunizada por la furia de la codicia, entra en las casas abiertas y echa mano a riquezas, aunque sabe que no podrá aprovecharlas. Y en ese momento nace el teatro. El teatro, es decir la gratuidad inmediata que provoca actos inútiles y sin provecho.

                                                                            (…)

Página del libro de notas de Artaud

Página del libro de notas de Artaud

San Agustín, en La ciudad de Dios, lamenta esta similitud entre la acción de la peste que mata sin destruir órganos, y el teatro, que, sin matar, provoca en el espíritu, no ya de un individuo sino de todo un pueblo, las más misteriosas alteraciones.

                                                                           (…)

El teatro en esencia se asemeja a la peste, no porque sea también contagioso sino porque, como ella, es la revelación, la manifestación, la exteriorización de un fondo de crueldad latente, y por él se localizan en un individuo o en un pueblo todas las posibilidades perversas del espíritu.

   Como la peste, el teatro es el tiempo del mal, el triunfo de las fuerzas oscuras, alimentadas hasta la extinción por una fuerza más profunda aún.

   Hay en él, como en la peste, una especie de sol extraño, una luz de intensidad anormal, donde parece que lo difícil, y aun lo imposible, se transforman de pronto en nuestro elemento normal. (…) Desata conflictos, libera fuerzas, desencadena posibilidades, y si esas posibilidades y esas fuerzas son oscuras no son la peste o el teatro culpables, sino la vida.

   No vemos que la vida, tal como es y tal como la han hecho, ofrezca demasiados motivos de exaltación. Parece como si por medio de la peste se vaciara colectivamente un gigantesco absceso, tanto moral como social; y que, el teatro, como la peste, hubiese sido creado para drenar colectivamente esos abscesos.

   Quizá el veneno del teatro, inyectado en el cuerpo social, lo desintegre, como dice san Agustín; pero en todo caso actúa como la peste, un azote vengador, una epidemia redentora donde en tiempos de credulidad se quiso ver la mano de Dios y que es sólo la aplicación de una ley natural: todo gesto se compensa con otro gesto, y toda acción con su reacción.

   El teatro, como la peste, es una crisis que se resuelve en la muerte o la curación. (…) Y el problema que ahora se plantea es saber si en este mundo que cae, que se suicida sin saberlo, se encontrará un núcleo de hombres capaces de imponer esta noción superior del teatro, hombres que restaurarán para todos nosotros el equivalente natural y mágico de los dogmas en que ya no creemos.”

Un premio en Estados Unidos y otro aquí

El Jardín de los gnomos ha ganado el Primer Premio en los International Latino Book Awards 2019, en la modalidad Best Play or Colletion of Plays. 

        Estos premios se convocan Estados Unidos y están organizados por REFORMA (Asociación Nacional para Promover las Bibliotecas y los Servicios de Información) y Latino Literacy Now. Nacieron en 1997 y son los premios de mayor prestigio en su categoría (Cultura Latina y libros en español en Estados Unidos) y lo han ganado escritores de la talla de Gabriel García Márquez, Vargas Llosa e Isabel Allende, entre otros.

Es para mi un honor recibir este premio, y más teniendo en cuenta que promueve la riqueza de la  multiculturalidad, frente a los que intentan hacernos creer que la multiculturalidad y el mestizaje son un peligro y una amenaza. Basta recordar la matanza racista de la ciudad norteamericana de El Paso, donde las víctimas eran personas de origen hispano. O las propias palabras de Donald Trump en Estados Unidos contra los inmigrantes hispanos. O las de Matteo Salvini en Italia o Víktor Orbán en Hungría contra los inmigrantes que huyen de la pobreza y la guerra.

    Todos los que defendemos la Cultura y la Lectura como arma contra la  intolerancia, le estamos dando la razón al poeta Joan Margarit, que dice en uno de sus poemas: “La libertad es una librería”. Sí. Esa librería que llevamos en nuestro corazón y en nuestro pensamiento, que se alimenta del pasado y del presente y que nunca debería terminar de crecer, porque con ella nosotros también crecemos como seres humanos. Quizá por ello, lo primero que hace una dictadura es censurar libros y quemarlos.

  Con EL JARDÍN DE LOS GNOMOS pretendo hacer llegar el teatro a niños y adultos, como una herramienta amena pero también reflexiva, porque la risa y la reflexión no tienen por qué andar por separado. Y una Cultura que defiende el uso y el goce del teatro desde la infancia, es una cultura que sabe invertir en su futuro.

    Agradezco a mi editora, LANTIA PUBLISHING, y concretamente a su filial española Mr. Momo, que hayan creído en esta obra hasta el punto de hacerla llegar hasta Los Ángeles, para recibir ese premio.

    El otro premio que he recibido no es un trofeo ni una medalla, pero también es un reconocimiento: toda mi obra juvenil escrita en Catalán ha entrado a formar parte del programa LLETRES A LES AULES, promovido por la Institució de les Lletres Catalanes, que depende del Departament de Cultura de la Generalitat.  A través de ese programa, todos los centros de enseñanza donde se programe la lectura de alguno de mis libros, podrá solicitar que yo vaya a dar una charla para intercambiar impresiones con alumnos y profesores, en cualquier rincón de Catalunya.

Las obras incluidas en el programa son:

EL DELEGAT (Teatro) http://www.arolaeditors.com/llibre.asp?isbn=978-84-94575-62-4

TREBALL DE RECERCA (Teatro. Premio Ciutat de Sagunt-Certamen Pepe Alba 2019) https://www.onadaedicions.com/producte/treball-de-recerca/

EL JARDÍ DELS NANS (Teatro. Versión catalana de El jardín de los gnomos) https://mrmomo.es/libro/El-jardi-dels-nans.htm/

EL SECRET DE LA RIERA (Novela)                                  http://www.arolaeditors.com/llibre.asp?isbn=978-84-94785-78-8

Aprovecho también  para contaros que ya os podéis descargar, en la sección “Textos en Català”, una versión moderna de la obre de Josep María Folch i Torres “Els pastorets”, titulada “Uns Pastorets de pel.lícula”, y que he escrito en colaboración  con la actriz, cantante y directora Mone Teruel. Esta obra se representa tradicionalmente cada Navidad en innumerables poblaciones de Catalunya. En esta ocasión sus protagonistas se funden con personajes de películas famosas. Si queréis conocer más detalles, consultad la sección “En català”.

Final de curso entre Chips, Delegados, Secretos y Gnomos

Esta semana finaliza el curso escolar 2018-2019, que me ha  brindado muy buenos momentos hablando de libros y de la aventura de escribir, con los alumnos de varios centros educativos donde se han leído algunos de mis libros. Concretamente El chip experimental, El delegat, El secret de la riera y El Jardín de los gnomos.

    En este intercambio de impresiones, han surgido varias reflexiones sobre la vida y sobre la creación literaria que a partir de ahora usaré en mis charlas con los alumnos, que siempre resultan enriquecedoras:

Escribir en como hacer un puzzle de muchas piezas. Uno va encontrando piezas a lo largo del proceso creativo, a veces de una en una, a veces varias a la vez, a veces es un proceso que dura poco tiempo, a veces ese ir encontrando las piezas es un proceso largo… En ocasiones uno se empeña en poner una pieza del puzzle en el lugar equivocado, convencido de que es ahí donde encaja, hasta que al final te das cuenta de que no es ahí donde va. Y la apartas para poder encajarla más tarde en el lugar que le corresponde.

    También sucede a menudo, como cuando se hace un puzzle, que consigues agrupar varias piezas en conjuntos aislados: un árbol, una ventana, una puerta, una nube. Elementos que aisladamente funcionan pero que aún no forman parte de un conjunto. En el caso de la escritura estaríamos hablando de un capítulo aislado, una situación, una imagen, una escena que consigues plasmar en el papel de forma aislada, cuando aún no tienes una idea clara de cuál será el resultado final del conjunto.

    En eso el escritor juega con desventaja respecto al que hace un puzzle. Porque cuando uno compra un puzzle de muchas piezas, normalmente en la caja viene una fotografía del resultado final: un paisaje, un molino, una casa… De modo que cuando empiezas el puzzle tienes ya una pauta, sabes cuál va a ser el resultado final. En la creación literaria no. Eso a veces es desesperante, pero a menudo forma parte del placer de escribir una historia: ir descubriendo poco a poco de qué va aquello que estás escribiendo.

     Naturalmente, hay maneras de tener esa “foto” previa antes de empezar a escribir la historia. Es lo que hacemos en televisión, más que nada porque no hay mucho tiempo para llegar al resultado final por tanteo. De ahí la importancia de las escaletas, donde se diseña escena a escena la estructura de la historia, mostrando en ella lo que pasa, dónde pasa y cuándo pasa. Y es cuando se tiene la escaleta –que, repito, sería más o menos como la foto de la caja que contiene el puzzle-, que se comienza a escribir. Pero aun así durante el proceso hay sorpresas, la foto acaba variando siempre respecto a la original. Y eso está muy bien, porque sin ese  componente imprevisible, escribir sería un poco aburrido. Al igual de la vida. Porque en el fondo, ¿a quién le gustaría que toda su vida se ajustara exactamente  o lo que uno ha planeado para ella?

Durante Sant Jordi, con algunos de los títulos que se han puesto como lectura en varios centros educativos.

Las historias que funcionan sobreviven a todas las épocas, adaptándose a ellas. Disfrazándose de otra cosa para no parecer lo que realmente son. Hemos hablado de Romeo y Julieta, por ejemplo, y hemos buscado paralelismos contemporáneos en la literatura y sobre el cine sobre lo que cuenta esta historia: la obstinación de una pareja por vivir su amor a pesar de la oposición que hay en su entorno. Y nos ha parecido que en la saga Crepúsculo, donde una humana y un vampiro se enamoran y viven su amor a pesar de la oposición de vampiros y hombres-lobo, sucede lo mismo.

Crepúsculo

    También hemos hablado de Don Quijote y Sancho Panza. Y hemos descubierto que actualmente también hay obras que son esa misma,  pero “disfrazadas” para disimular. Don Quijote cree tener poderes (los propios de un caballero andante de los libros que había leído) y cruza el mundo intentando usar esos poderes para hacer el Bien y salvar así a los débiles del mal. Le acompaña un amigo que no tiene esos poderes, que es una persona más sencilla y más mundana, pero que sufre con él sus penurias y cuando puede le ayuda, aunque no entienda muy bien cuál es la misión de Don Quijote.

    Pues bien: ¿No sucede más lo menos lo mismo con Frodo Bolsón y Sam Sagaz en El Señor de los Anillos? Frodo lleva encima un poder (El anillo) que a veces usa (para hacerse invisible, por ejemplo). Al igual que Don Quijote, cruza el mundo con ese poder para salvar a los más débiles (en ese caso para arrojarlo al abismo donde fue creado, provocando su destrucción). Le acompaña un amigo, Sam, que sufre con Frodo penalidades muy parecidas a las que sufría Sancho Panza con Don Quijote.

Frodo y Sam en El Señor de los anillos

   Aún habría un ejemplo más, esta vez sacado del cine: Luke Skywalker y Han Solo. El Caballero Jedi con poderes, que lucha contra la parte oscura de la fuerza (representada por Darth Vader y el Emperador) para ayudar a los débiles. Han Solo, que no tiene esos poderes y que es una persona más pegada a los placeres de la vida (comer, beber, dormir, amar), sufre grandes penalidades por Luke pero nunca le abandona y siempre le ayuda.

Luke Skywalker y Han Solo en Star Wars

Valoramos más lo que nos cuesta esfuerzo obtener. Es una lección que nos sirve tanto para afrontar la creación literaria como la Vida misma. Siempre les pongo el mismo ejemplo a los alumnos y alumnas con los que hablo (y este curso tenían edades entre los 9 y los 14 años): “¿Qué os gustaría más, ganar un partido de fútbol 6-0 contra un equipo muy malo o 2-1 contra un equipo muy bueno?” Y siempre me llevo la misma grata sorpresa: todos prefieren la segunda opción. Y, a su manera, con sus palabras, vienen a reconocer que valoran aquello que les cuesta más esfuerzo conseguir. ¿Cómo no voy a tener esperanza en el futuro, después de eso?

    Así que doy las gracias una vez más a los centros educativos a los que he ido a dar charlas este curso, no solo por permitirme hablarles a los alumnos de mí de lo que soy y de lo que hago, sino sobre todo por permitirme aprender de ellos e impregnarme de su mirada, llena de curiosidad, de esperanza y de futuro. Este curso han sido:

  • IES La Pineda (Badalona)
  • IES Mercè Rodoreda (Sant Andreu de la Barca)
  • IES Martí i Dot (Sant Feliu de Llobregat)
  • IES Bisbe Berenguer (L’Hospitalet de Llobregat)
  • Col.legi La Mercè (Martorell)
  • Col.legi Casp (Barcelona)
  • Institut-Escola Sant Jordi (Navàs)

Espero que volvamos a vernos.

NOTICIA DE ÚLTIMA HORA

                                                      El Jardín de los gnomos es finalista en los International Latino Book Awards 2019, en la modalidad de Best Play or Colletion of Plays. Estos premios se convocan Estados Unidos y están organizados por REFORMA (Asociación Nacional para Promover las Bibliotecas y los Servicios de Información) y Latino Literacy Now. Nacieron en 1997 y son los premios de mayor prestigio en su categoría (Cultura Latina y libros en español en Estados Unidos) y lo han ganado escritores de la talla de Gabriel García Márquez, Vargas Llosa e Isabel Allende, entre otros.

    La entrega de premios tendrá lugar el próximo 21 de septiembre en Los Ángeles.

Presentación de EL TRABAJO DE ANDREA

Los días 25 y 26 de mayo se presentó en Manresa y en L’Hospitalet de Llobregat, respectivamente, la publicación de TREBALL DE RECERCA (en castellano, EL TRABAJO DE ANDREA), la obra teatral con la que gané el Premio Ciutat de Sagunt en la modalidad de Teatro (denominada Certamen Pepe Alba). La edición ha ido a cargo de ONADA EDICIONS:

https://www.onadaedicions.com/llibres/producte/Treball+de+recerca

Treball de recerca

   La presentación de Manresa fue en la Librería Parcir, una de las más emblemáticas de la ciudad. No conozco a nadie en Manresa, pero me apetecía mucho hacerla allí porque en esa ciudad está el Instituto Pius Font i Quer, del que formaban parte Alejandra Ibarra y Ariadna Moyano, las alumnas que hicieron un trabajo de investigación sobre los exiliados manresanos de la Guerra Civil que acabaron deportados a campos de concentración por los nazis. También estaba con ellas Jordi Pons, el profesor que les dirigió el trabajo y las acompañó durante todo el proceso de investigación. Con ellos también estaba un grupo de alumnos de la escuela de Arte Dramático de Manresa (ubicada en el Teatro Kursaal), que hicieron una lectura dramatizada de varios fragmentos de la obra, bajo la dirección de la actriz, profesora y directora Teti Canal.

Presentación en la Llibreria Parcir de Manresa

Presentación en la Llibreria Parcir de Manresa

En L’Hospitalet de Llobregat la presentación estuvo a cargo de Joan Manuel Soldevilla, profesor y escritor, que además firma el prólogo del libro. Y también tuvo lugar una lectura dramatizada de varios fragmentos de la obra, esta vez a cargo de alumnos de los cursos de la Compañía Teatral Pláudite, de la que ya os he hablado en varias ocasiones. Allí la presentación tuvo lugar en la Biblioteca Josep Janés, situada en Collblanc, el barrio donde viví mi infancia y mi adolescencia, justamente al lado de lo que al principio fue el Cine Juventud y ahora es el Teatre Joventut (Premonitorio, ¿verdad?). Por esa razón me hacía mucha ilusión hacerla precisamente en esa biblioteca. Y su directora, Raquel Segura, me puso todas las facilidades. Aprovecho para agradecérselo desde aquí.

Cuando gané el Premio Ciutat de Sagunt con esta obra dije que el tema sobre el que giraba era la memoria histórica. Pero ahora pienso que no es eso, exactamente. Es más bien “el papel que juegan las jóvenes generaciones en la preservación de la Memoria Histórica de la Guerra Civil y la Postguerra”.  En un mundo donde todo va muy deprisa, todo se consume muy rápidamente y cada vez cuenta más lo inmediato (es decir: aprovechar el momento EN TODO, porque dura poco). detenerse a mirar hacia atrás con mirada crítica y reflexiva no es frecuente en los más jóvenes. Y soy de los que piensa que construir un futuro es como construir un rascacielos: cuanto más alto quieres que suba, más profundos y  fuertes deben ser sus cimientos. Por lo tanto,  hay que conocer  el pasado para analizarlo con mirada crítica, para así comprender nuestro presente y poder decidir qué futuro escogemos para aprender de ese pasado y no repetir sus errores.

   En ambas presentaciones del libro salió a colación un libro que está arrasando en Alemania, LA CASA ALEMANA. Nos remite a 1963, cuando se va a celebrar en Frankfurt el primer juicio sobre Auschwitz. Una chica joven que trabaja allí como intérprete, una chica que no sabía nada sobre el Holocausto judío, se hace preguntas y acaba descubriendo el grado de implicación de su propia familia en los hechos terribles de la Alemania Nazi.

La casa alemana

      Para mí Alemania es un ejemplo de ese rascacielos del que hablaba: se ha construido un futuro próspero y una sociedad cohesionada mirando hacia atrás, hacia su historia, con mirada crítica. Naturalmente, hubo reticencias, como muestra LA CASA ALEMANA y la película LA CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO (donde se cuenta el periplo del fiscal que llevó a juicio los crímenes del nazismo a pesar de que importantes instituciones alemanas querían taparlos). Pero esas reticencias se salvaron.

La conspiración del silencio

Otro país que para mí es un ejemplo en este sentido es Camboya, el país con más desaparecidos por represión (le sigue España). Camboya juzgó a Pol Pot y a la cúpula política de los Jemeres Rojos. Camboya tiene un Día de la  Memoria, en el que se honra a las víctimas de ese régimen sanguinario. Camboya ha convertido los campos de internamiento y los centros de detención de los Jemeres Rojos en Museos y Memoriales en homenaje a las víctimas.

¿Y España? Solo os hago tres reflexiones:

1.- Baltasar Garzón, el único juez español que intentó llevar a juicio los crímenes del franquismo, fue inhabilitado. Y a la jueza argentina María Servini que, aparándose en la Justicia Universal, ha abierto una causa por los crímenes del franquismo, se le ponen todo tipo de trabas desde el poder ejecutivo y el poder judicial (justificándolo en lo que en la Transición se llamó la “Ley del Olvido”, que venía a perdonar a los verdugos y torturadores para pasar página).

2.- ¿Es normal que no haya un Día de la Memoria en España, tal como lo hay en Camboya? ¿Y que el gobierno de Pedro Sánchez tenga tantos problemas por sacar a Franco del Valle de los Caídos? ¿Es normal que existan el Valle de los Caídos y la Cruz que conmemora a los fusilados por las milicias extremistas en Paracuellos del Jarama -la cruz se ve desde las pistas y las terminales del aeropuerto de Barajas-, pero que no haya algo semejante para conmemorar al bando republicano?

3.- ¿Es normal que haya partidos que no apoyan o que incluso quieren derogar la Ley de Memoria Histórica?

Os recomiendo que veáis el documental EL SILENCIO DE OTROS, que ganó el último  Premio Goya al mejor documental, el Premio al mejor documental en la Sección Panorama del Festival de Berlín y el Premio Forqué al mejor documental. Habla sobre todo esto y no os dejará indiferentes. Os dejo un avance:

Este viernes 10 de mayo a las 19.30 se hizo la presentación del libro en Sagunto, en la Vía del Pòrtic (Plaça de la Antiga Moreria), un espacio museizado ubicado en una de las antiguas vías romanas que daban acceso a Sagunto. Un lugar inmejorable para presentar una obra relacionada con la Memoria Histórica. Ahí  tuve la ocasión de conocer más a fondo a los ganadores de las modalidades de Novela (Jordi Ortiz, autor de  “No tractis Déu de vostè” -No trates a Dios de Usted- ) y de Poesía (Josep Porcar, autor de  “Anys llum” -Años Luz-). Ambos se desgajaron en sus respectivas obras,

Premis Literaris Ciutat de Sagunt_ Foto: Daniel Tortajada

Premis Literaris Ciutat de Sagunt_ Foto: Daniel Tortajada

ambos se implican personalmente hasta lo más hondo de su ser, con lo que se cuenta en ellas. En mi turno de palabra a la hora de hablar a los asistentes sobre la presentación del libro, comparé la creación literaria con hacer un puzzle de 500 piezas o más: a veces uno se empeña en que dos piezas se junten porque parece que encajan , pero no hay manera. Y de repente, aparece la que encaja y te preguntas si tanta diferencia hay con la que te empeñabas inútilmente en que encajara. O consigues encajar piezas por tramos: un trocito de cielo… varias piezas que conforman la copa de un árbol… o un edificio… elementos aislados que vas almacenando esperando encontrar las piezas que los haga comunicarse Un puzzle requiere paciencia,  dedicación, observación, selección… al igual que la creación de una obra de teatro, una novela, un poema… Pero cuando haces un puzzle juegas con ciertas ventajas respecto al escritor: porque cuando lo compras para llevártelo a casa, normalmente en la caja viene una foto de lo que será el resultado final. Sin embargo en la creación literaria no hay foto, solo hay una declaración inicial de intenciones: lo que te gustaría contar… cómo te gustaría que se desarrollara la trama… Esbozos más o menos desarrollados… pero nunca una imagen del resultado final. Ahí reside el sufrimiento y al mismo tiempo la satisfacción de la creación literaria: ese proceso arduo de acercamiento a lo que será el resultado final, que a menudo te sorprende porque, en mayor o menor medida, no es lo que habías previsto al principio, es algo que ha adquirido vida propia, algo que ha surgido de tu interior. Y por lo tanto se convierte en ese ejercicio de auto-conocimiento que es lo que -en mayor o menor medida, de forma consciente o inconsciente.- lleva a un escritor a ponerse ante una hoja en blanco.

A fecha de hoy, ya hay varios Institutos que me han manifestado su intención de adquirir TREBALL DE RECERCA para trabajar con él en grupos de 4º de ESO y Primero de Bachillerato, incluso haciendo una lectura dramatizada, para reflexionar y debatir sobre lo que cuenta. A todos ellos, muchas gracias.

TREBALL DE RECERCA ha sido editado en catalán, el idioma original en el que escribí la obra. Pero aquí tenéis la traducción que yo mismo he hecho al castellano (podéis encontrarla también en la sección “Textos en español”):

El trabajo de Andrea

Espero que os guste.

TEATRO QUE TRANSFORMA LA SOCIEDAD

Teatro de proximidad… Teatro comunitario… Teatro social… Creación colectiva… Teatro comprometido…. Todos esos calificativos podemos poner a la agrupación teatral Plàudite de L’Hospitalet de Llobregat.

  Todo ese poder transformador de la sociedad que soñamos con que tenga el Teatro en mayúsculas, lo posee el día al día de esta labor teatral en minúscula, que por su vocación y por sus resultados se convierte en el auténtico Teatro en mayúsculas. Porque la labor de Plàudite, a mi parecer, se concentra en dos aspectos fundamentales:

-No usa el teatro como un fin, sino como una metodología, como una herramienta para incidir en la realidad y transformarla.

-A pesar de que esta labor la llevan profesionales que no solamente están formados en las artes escénicas, no buscan ellos el protagonismo sino que pretenden que las personas que participan en sus  proyectos, se empoderen y tomen las riendas del trabajo teatral en el que están implicadas.

Alumnos de la Escuela de Artes Escénicas de Plàudite

Más de 40 proyectos lleva a cabo Plàudite en L’Hospitalet (e incluso en barrios aledaños de Barcelona) dirigidos a niños, jóvenes y adultos. En escuelas, locales sociales, al aire libre…

Sesión del taller Teatro en Familia

Pondré solo algunos ejemplos:

-Talleres de Teatro en centros de enseñanza para fomentar el pensamiento crítico de los niños y los jóvenes.

-Talleres en centros de enseñanza para fomentar la convivencia entre chicos y chicas, así como su integración social.

-Talleres teatrales inter-generacionales, entre jóvenes y ancianos.

-Talleres teatrales con colectivos gitanos.

-Además, también crean como compañía sus montajes, que muestran en giras que van más allá de  nuestras fronteras.

Montaje “De Amor y Fuego”, inspirado en Santiago Rusiñol y Manuel de Falla

Todo ello, con mucha voluntad, mucha entrega y con muy poca ayuda pública, mucha menos de la que merece su labor.  Yo he tenido el privilegio de poder colaborar con ellos en varios proyectos:

-Eligieron dos obras juveniles mías, EL CASERÓN DEL MIEDO y  LA DECISIÓN DE VILLALIMPIA –que adaptaron a  sus necesidades y a sus criterios teatrales- para trabajarlos en uno de los talleres anuales de teatro para jóvenes.  Cuando digo que los adaptaron a sus criterios teatrales, me refiero que en su trabajo prima más la improvisación y lo gestual , que lo textual (lo cual tiene una ventaja colateral: los participantes en sus talleres no tienen que pasar por el duro trago de tener que memorizar mucho papel)

-La compañía joven que ha fecha de hoy ha surgido de sus talleres (digo “a fecha de hoy” porque estoy convencido de que en el futuro habrá más) presentó una adaptación de mi obra “El médico de Alepo”, para hablar sobre inmigrantes y refugiados.  Éste es uno de los temas en los que más inciden en su trabajo.

-Finalmente, el próximo 26 de abril harán una lectura dramatizada de fragmentos de mi obra “Treball de recerca” (“Trabajo de investigación”) -con la que gané el Certamen Ciutat de Sagunt 2018-,   con motivo de la presentación del libro donde se publicará la obra.

Montaje de EL MÉDICO DE ALEPO por parte de la compañía PlaTea Teatre Jove, surgida de los cursos de Plàudite

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Plàudite ha abierto inscripciones  para socios que quieran colaborar en su labor, con una pequeña aportación anual. Podéis hacerlo en su web  (donde además podréis conocer sus proyectos de forma más pormenorizada.):

https://plaudite.org/es/#

Una obra mía gana el “Premi Ciutat de Sagunt” 2018

” El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma!

Bertold Brecht

Tengo el placer de anunciar que mí obra Treball de recerca  (en castellano, El trabajo de Andrea) ha ganado el premio Ciutat de Sagunt en la modalidad de Teatro (Certamen Pepe Alba).

Concesión del Premio Ciutat de Sagunt. Foto: Óscar Pérez

Inspirada en la Antígona de Sófocles y en la de Jean Anouilh, Treball de recerca nos presenta a Andrea: una chica que cursa Bachillerato y elige como tema de su trabajo de investigación, averiguar qué fue de la gente que dejó el pueblo al final de la guerra civil.
Pero no consigue encontrar pistas, llega incluso a comunicarse con los lugares donde se supone que aquellas personas fueron a vivir, y nadie sabe nada. Sólo tiene unas cartas que uno de los exiliados envió desde Argentina.
Aún así, Andrea está decidida a seguir investigando. Y empieza a encontrar obstáculos, sobre todo por parte del alcalde del pueblo, pero también por parte de su madre y de su mejor amiga.
Inicialmente sólo le apoya su novio, que es el hijo del alcalde, pero deja de hacerlo cuando la relación de Andrea con su mejor amiga hace un giro inesperado.
Al final de su investigación, Andrea acaba descubriendo que aquellas personas no se fueron al extranjero y que el pueblo esconde un secreto terrible. Y pagará un precio muy alto por su descubrimiento.

  Hacía tiempo que me rondaba por la cabeza conectar el tema de la memoria histórica con el mito de Antígona. La clave me la dio una noticia que leí en un periódico digital, donde se contaba que dos alumnas del IES Pius Font i Quer de Manresa, Alejandra Ibarra y Ariadna Moyano, habían hecho un trabajo de investigación sobre los manresanos que, tras exiliarse al final de la guerra civil española, fueron deportados por los nazis a campos de concentración. En el plan de estudios de Cataluña es obligatorio realizar un trabajo de investigación de tema libre cuyo resultado se debe exponer verbalmente durante el Bachillerato, la propuesta de dicho trabajo es aprobada por un comité de profesores y el proceso de investigación y elaboración del estudio está tutorizado también por un profesor. En este caso concreto, el trabajo fue tutorizado por el profesor de Historia stolpersteine-35-200x300Jordi Pons. Gracias al trabajo de Alejandra y Ariadna, la ciudad de Manresa hizo un homenaje a las víctimas de esas deportaciones, consistente en instalar unas placas  “Stolpersteine” ante los edificios donde vivieron o trabajaron. La iniciativa surgió de  l’Associació Memòria i Història de Manresa y Òmnium Cultural del Bages (la comarca de la que Manresa es capital).   Aquí tenéis el link que os llevará a la noticia:

https://www.naciodigital.cat/manresa/noticia/64707/vint-i-una/plaques/stolpersteine/homenatjar/deportats/manresans/camps/nazis

En cuanto a la estructura, me inspiró el montaje de la obra Boscos, de Wajdi Mouawad, que vi en la Biblioteca de Catalunya dirigida por Oriol Broggi. Un montaje de una obra grandiosa y terrible –que te deja pegado al asiento-, donde, explorando los orígenes y las raíces de la protagonista, descubrimos los secretos terribles de una familia y de una sociedad.

Muntatge de Boscos, de Wajdi Mouawad, dirigida per Oriol Broggi

Montaje de Boscos, de Wajdi Mouawad, dirigida por Oriol Broggi

Treball de recerca va sobre la memoria histórica, por eso para mí tiene un significado especial recibir este reconocimiento justamente ahora, cuando hay un debate incomprensiblemente tan álgido sobre si se tienen que exhumar o no los restos de Franco en el Valle de los Caídos, y sobre si se tienen que enterrar o no, incluso con honores militares, en la Catedral de Almudena de Madrid.

He dicho que para escribir Treball de recerca me sirvió de inspiración Antígona, porque ella es castigada por querer enterrar al hermano perdedor de una guerra fratricida. En mi caso, Andrea, la protagonista de Treball de recerca, es castigada por querer desenterrar a  los perdedores.
Inicialmente, Andrea quiere investigar sobre los exiliados de su pueblo para hacerles un homenaje, pero acaba descubriendo que en realidad no se exiliaron, sino que fueron ejecutados… y que sus restos descansan en una fosa común como las que todavía hay en este país. Pero se encuentra con los obstáculos que le ponen las autoridades para impedir sus propósitos, del mismo modo que el tirano Creonte pretende impedir, con unas leyes injustas, las intenciones legítimas de Antígona de enterrar su hermano.

Antígona, montaje de Miguel del Arco

Según el Informe Anual de Amnistía Internacional para el periodo 2017/2018, “Las autoridades españolas han continuado cerrando investigaciones sobre crímenes de derecho internacional cometidos durante la Guerra Civil y el franquismo, argumentando que no era posible investigar los crímenes denunciados —que incluyen desapariciones forzadas y tortura— debido, entre otras cosas, a la Ley de Amnistía y a la prescripción de los delitos. Además, han seguido sin adoptar medidas para localizar e identificar los restos de víctimas de desaparición forzosa y ejecución extrajudicial, dejando que las familias y las organizaciones interesadas lleven a cabo los proyectos de exhumación sin el apoyo del Estado.”

(https://www.amnesty.org/es/countries/europe-and-central-asia/spain/report-spain/)

Recordatorio de lo que le pasó al juez Garzón por querer investigar las víctimas del franquismo.

El Estado español es el segundo en número de desaparecidos. El primero es Camboya, que sufrió una cruel represión bajo el sanguinario régimen de los jemeres rojos (1975-1979), bajo el cual murieron 1.700.000 personas. Pero Camboya tiene el Memorial Choeung Ek (uno de los campos de la muerte de los jemeres rojos) y el Museo de los crímenes genocidas “Tuol Sleng” para honrar a  las víctimas. Además, en Camboya tienen el Día Nacional de la Memoria, para recordar las atrocidades de aquel régimen.
Y no nos vamos todavía de Camboya: La ONU y el Gobierno Camboyano constituyeron un tribunal en 2007, que entre 2010 y 2014 condenó a los principales responsables de la represión.

Igual que en el Estado Español, ¿verdad?

Para los que piensan que a un “simple” trabajo de investigación sobre el franquismo, a estas alturas, no se le pueden poner obstáculos, ahí va estar noticia: https://cadenaser.com/ser/2019/05/25/sociedad/1558779528_768655.html

Treball de recerca (El trabajo de Andrea) habla de Amor, de la aceptación de un mismo y también pretende hablar de Silencio. Del silencio de una sociedad ante la injusticia. Por miedo, por conformismo, por resignación… Una sociedad que quiere creer que no hacer nada es ser neutral, cuando no hacer nada ya es tomar partido.
Y esto es grave, porque está claro que el régimen franquista todavía está enquistado en muchas instituciones: el ejército, las fuerzas de seguridad , la cúpula judicial, la fiscalía… Por un lado se otorgan medallas y pensiones vitalicias a reconocidos torturadores de aquel régimen, y por otro se persigue y se encarcela a tuiteros, titiriteros, raperos, actores… aplicándoles la Ley Mordaza, la Ley Antiterrorista, acusándolos de delitos como rebelión, sedición, insultos a la Corona, delito contra los sentimientos religiosos, delito de odio, delito de enaltecimiento del terrorismo, delito de humillación a las víctimas del terrorismo…

Antígona, además, es toda una metáfora del progreso de la Historia: los derechos se adquieren desobedeciendo las leyes injustas. Quizás ella a nivel personal no triunfa, porque al final es condenada por enterrar a su hermano desobedeciendo la ley. Pero el poder de Creonte se desgasta con el castigo que le impone a la chica. Y la sociedad que gobierna le acaba dando la espalda.

En Treball de recerca, Andrea no se enfrenta a unas leyes escritas, pero se enfrenta al silencio cómplice de una sociedad respecto al genocidio y la injusticia, un silencio administrado tácitamente por la autoridad política, que en este caso también es la autoridad económica. Afortunadamente, Andrea tiene el sentido de la justicia, de la subversión y de la desobediencia propias de la juventud.

Treball de recerca será publicada, junto con las obras ganadoras de la modalidad de novela – No tractis Déu de vostè (No trates a Dios de usted), de Jordi Ortiz- y de Poesía – Anys llum (Años Luz), de Jaume Bru i Vidal- por la editorial valenciana Onada Edicions.