Acerca de ignasigarciabarba

Autor teatral formado con José Sanchis Sinisterra, con obra publicada, premiada y estrenada en los circuitos profesionales de Barcelona y Madrid. Guionista de series de televisión de éxito como Compañeros, Un Paso Adelante, Los Serrano, Yo soy Bea o Bandolera. Premio Buero Vallejo, Premio Max de Nuevas Tendencias Escénicas con el Teatro del Común, Accésit del Premio SGAE de Teatro Infantil y Juvenil, Accésit del Premi Ciutat d'Alcoi, Finalista del Premio Teatro Breve.

“Borgen” o “Esto no es Dinamarca”

Para los que aún no lo sepáis, Borgen es una serie danesa de éxito en la que se trata la vida política y también la vida personal de una supuesta primera ministra, idealista y con un alto sentido de la honestidad y la justicia,  que gobierna el país.

Una serie que pretende contar de forma realista el día a día de una primera ministra tiene que proponer situaciones creíbles a su público, y más aún en el primer capítulo, que es en el que se define el estilo de la serie y se presentan los personajes a los que el espectador va a tener que seguir. Partiendo de esta premisa, podríamos decir que a partir de una serie de cariz realista se puede deducir la idiosincrasia de  la población de ese país, que es a quien va dirigido el producto y a quien se tiene que fidelizar.

borgen_tv_series-991609197-mmed

Dicho esto, vamos a analizar uno de los detonantes de ese primer capítulo (antes de seguir debo advertir al lector que voy a hacer un poco de spoiler): Estamos en plena campaña electoral y Birgitte Nyborg –la que finalmente será primera ministra- no tiene muchas expectativas de ganar las elecciones ni de ser una candidata seria a presidir el gobierno del país. El candidato con todos los sondeos a favor y con más perspectivas es el actual primer ministro, Lars Hesselboe, del Partido Liberal, que parece que va a renovar su mandato. Sin embargo ocurre algo inesperado: Hesselboe acude a un congreso de Liberales que tiene lugar en el extranjero. Le acompaña a desgana su mujer, a quien vemos muy resentida por el alto coste que ha tenido que pagar a nivel personal y familiar por ser la esposa del primer ministro. Mientras Hesselboe está reunido con otros liberales europeos, su esposa sale de compras y acaba comprando productos carísimos que ni quiere ni puede pagar, porque no lleva dinero ni forma de pago alguna encima. Para evitar el escándalo, los asesores de Hesselboe le advierten rápidamente de la situación y lo apremian a intervenir. Efectivamente, Hesselboe se presenta en la tienda a toda prisa pero cuando se dispone a pagar las compras de su esposa (que en cierto modo ha provocado el incidente para fastidiar a su marido), éste descubre que al salir de forma tan precipitada olvidó su tarjeta de crédito personal; así que, tras dudarlo mucho, acaba pagando con su tarjeta de compras institucionales, con la intención manifiesta de restituir el importe de inmediato.

DE LIBERALE

   La información sobre ese suceso acaba en manos de un rival político, que la usa sin ningún pudor contra Hesselboe, que empieza a perder puntos en las encuestas y no consigue renovar su mandato.

Vuelvo ahora a las dos premisas iniciales de esta reflexión:

  • Una serie realista debe ser creíble para los espectadores a quien va dirigida. Y Borgen ha sido un éxito en Dinamarca. Por lo tanto, para los daneses la premisa de que un candidato a gobernar el país puede caer en desgracia por usar de forma inadecuada una tarjeta de crédito institucional, es creíble.
  • Una serie realista es una herramienta útil para conocer la idiosincrasia de la población a quien va dirigida. De lo cual podemos deducir que la sociedad danesa es muy sensible y muy crítica ante la corrupción política. Y no es de extrañar, puesto que según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de 2016, que elabora Transparencia Internacional (TI), Dinamarca es el número 1 al ser el país menos corrupto del mundo junto con Nueva Zelanda.

Y ahora vamos al meollo: conozco mucha gente que ha visto Borgen y que le ha gustado. Yo mismo soy uno de ellos. Pero en general me han comentado que ese detonante, el del uso indebido de la tarjeta de crédito institucional –que creará un efecto-cadena que en última instancia  llevará a Birgitte Nyborg a ser primera ministra- les parece exagerado. Y yo creo que es porque aquí tenemos la corrupción muy asimilada en nuestra conciencia, la corrupción política es a nuestra idiosincrasia lo que una garrapata a un ciervo: le pica, sabe que está ahí, pero no puede quitársela y al final se acostumbra a vivir con ella, pensando que como su cuerpo es mucho más grande que el parásito, no importa porque no le podrá hacer mucho daño. Y ahí las tenemos, a la corrupción política y a la garrapata, chupándonos la sangre. Y a nosotros pensando que es un mal menor, o incluso un daño colateral inherente a la política.

Y nuestra manera de hacer ficción con la corrupción política se centra en dar por hecho que esa corrupción está anclada ya en el sistema, y en ponerla en evidencia pero mandando el mensaje de que al final los corruptos acaban saliéndose con la suya a pesar de todo, como sucede en dos películas recientes: “Cien años de perdón” y “B” (sobre esta última, que trata sobre los interrogatorios a Bárcenas del juez Ruz y de la que se distribuyeron pocas copias, ya he hablado).

Cien años de perdón

Echo en falta más películas de este tipo, echo en falta películas basadas en las múltiples tramas de corrupción que hay en este país. ¿O no da incluso para una serie el hecho de que implicados en las tramas de corrupción del PP hayan muerto durante la investigación de los casos, o que desaparecieran misteriosamente ciertos discos duros de la sede del PP? ¿O que dos expresidentes de la Junta de Andalucía estén sentados en el banquillo?

Pero claro, quién es la productora que se expone a ser señalada y puesta de por vida en la lista negra por proponer algo así, a ver, que aquí todo el mundo tiene que comer.

Conclusión: esto no es Dinamarca, y una premisa como esa aquí nos daría risa. Pensaríamos “¿sólo por eso cae en desgracia ese primer ministro?”. Son los mismos que se reirían de que la ministra de educación alemana Annette Schavan dimitiera “sólo” porque se hizo público que copió parte de su tesis doctoral. Quizá por eso España está en el puesto 41 en ese mismo Índice de Percepción de la Corrupción, entre Costa Rica y Georgia, muy lejos del primer puesto que ostenta Dinamarca.

Y así nos va.

Anuncios

Diez años de EL CHIP EXPERIMENTAL

Este mes de octubre se cumplen 10 años de la publicación de EL CHIP EXPERIMENTAL. En este tiempo se han hecho 12 reimpresiones del libro (la última en mayo de este mismo año) a razón de 1000-1200 ejemplares por impresión. Y muchos centros educativos lo han puesto y lo siguen poniendo como lectura a sus alumnos de Primero y Segundo de ESO, algunos de ellos llevan haciéndolo desde que el libro salió al mercado.

    Quiero agradecer desde aquí a todos esos profesores, que hayan confiado y que sigan confiando en esta obra juvenil. Quiero agradecerles también que me hayan permitido ir a sus clases para mantener charlas con los alumnos que la han leído y han disfrutado con ella. En esas charlas he podido contarles cómo empecé a escribir y por qué, he podido contarles las inquietudes y las vivencias personales que me han llevado a escribir cada obra y, sobre todo, he podido aprender de los comentarios de los chicos y chicas. Comentarios de los que he tomado buena nota y que después he intentado aplicar en otras obras mías, como EL DELEGADO o EL SECRETO DEL TORRENTE SECO, novela juvenil que próximamente me van a publicar.

Escribí EL CHIP EXPERIMENTAL en 2005,  el mismo año que ganó el Accésit del Premio SGAE de Teatro Infantil y Juvenil. Hace ya doce años. Pero, por lo que me comentan los chicos y chicas que han leído la obra y con los que me encuentro curso tras curso, hay cosas que desde entonces no han cambiado: que dos hermanos se peleen por jugar en el ordenador, que uno sea más responsable que el otro, que a un chico le guste una chica y haga  todo lo que pueda por ligársela…

El tema de la realidad invadiendo la ficción o viceversa, hasta el punto de fusionarse una con otra y confundirse -como sucede en EL CHIP EXPERIMENTAL- sigue atrayendo a lectores  y espectadores.  A mí me atrajo desde el principio,  dos películas sobre ese tema tuvieron un gran impacto en mí: La rosa púrpura de El Cairo, de Woody Allen (1985) y Matrix (1999) escrita y dirigida por los hermanos Larry i Andy Wachowski. Más tarde, con la obra ya escrita, llegó Avatar, de James Cameron (2009). Y próximamente veremos en las carteleras una nueva versión de Jumanji (cuya primera versión se estrenó en 1995, protagonizada por Robin Williams). Hay algo en ese juego de fusiones entre realidad y ficción que nos permite preguntarnos quiénes somos, que hace que nos interroguemos sobre nosotros mismos o sobre la esencia humana, sea en clave trascendente o en clave cómica. Como les sucede a Fredi y, sobre todo, a Vilma Stronger en EL CHIP EXPERIMENTAL.

Fotograma de Matrix

   Ojalá muchos chicos y chicas puedan seguir disfrutando con ellos y con Quique y  Teresa, los dos hermanos que, sin pretenderlo, sacan a Fredi y a Vilma del mundo virtual para meterlos en nuestro mundo real.

¿Real?

UN CUATRIMESTRE DE PURO TEATRO

 “Nada en el mundo que valga la pena se ha conseguido sin pasión.”

 Hegel

      Haciendo balance, este primer cuatrimestre de 2017 ha sido muy satisfactorio. En primer lugar, por haber recibido a principios de año una mención de honor en el Certamen Nacional e Internacional de Teatro Breve  “Carlos Aguilera” (Uruguay)  con la obra  El tesoro indígena. Qué duda cabe que un reconocimiento te anima a seguir adelante y te hace pensar que no vas por mal camino. Y más cuando viene del país que acogió con los brazos abiertos a nuestra gran y queridísima actriz Margarita Xirgu, la musa de Federico García Lorca.

Norman Bethune

Norman Bethune ante la ambulancia del Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre

 A finales de enero tuvo lugar en el Centro Cultural Conde Duque (Madrid) la lectura dramatizada de la obra Sangre para la libertad, basada en la vida de Norman Bethune, un médico canadiense que en 1937 se unió a la Brigadas Internacionales y que llevó a cabo transfusiones de sangre en primera línea del frente con una ambulancia medicalizada que él mismo ideó. La obra fue un encargo de los Amigos de las Brigadas Internacionales, y consistió básicamente en una dramaturgia de textos de Norman Bethune y de Jesús Majada, un experto en la vida de este médico canadiense y en uno de los episodios más trágicos de la Guerra Civil, el llamado “crimen de la carretera de Málaga a Almería”, en el que miles de civiles que huían de Málaga (recién capturada por las tropas franquistas) para ir a refugiarse a Almería, fueron bombardeados por mar y aire por los golpistas. La dirección de la lectura estuvo a cargo de la actriz y directora Hitos Hurtado, y en ella participó también la actriz y directora María Jesús Luque en el papel de Frances Campbell Penney, la esposa de Norman Bethune.

La última salida de Sancho Panza

Juan Jesús Luque como Sancho Panza

Luego vino el estreno en Málaga de mi última obra, La última salida de Sancho Panza -de la que ya he hablado aquí extensamente-, que subió a escena gracias al esfuerzo, el empeño y la ilusión del actor y director Juan Luque, y que promete tener larga vida.  Pero la voz de Sancho no se ha quedado sola: al haber planteado el monólogo como un ensayo en el que nuestro ilustre escudero practica delante de una silla vacía cómo decirle a su esposa, Teresa Panza, que piensa irse a correr aventuras, me vino la necesidad de escribir la réplica de Teresa. Y así surgió otro monólogo, La última carta de Teresa Panza. La escena tiene lugar tras la agria discusión que Teresa ha tenido con Sancho, tras la que este se ha resignado a quedarse en casa por la actitud hostil de su mujer. Pero no por largo tiempo, Teresa sabe que habrá un nuevo intento porque no ha conseguido erradicar de la mente de su marido la idea de irse a correr aventuras escuderiles como hizo antaño con su señor don Quijote. Al iniciarse el monólogo, Sancho está fuera de escena, durmiendo en su alcoba la borrachera del día anterior, puesto que tras la discusión con su mujer se fue a la cantina. Y Teresa le está dictando una carta a alguien a quien tampoco vemos. Una carta dirigida a la famosa Duquesa que le concedió a Sancho el gobierno de la Ínsula Barataria, porque Teresa Panza cree que la tal Duquesa -con la que llegó a cartearse mientras su esposo ostentó el cargo de gobernador- sabrá convencer a Sancho para que abandone la loca idea de partir de nuevo.

    El texto de esta segunda parte es una dramaturgia de los capítulos del Quijote que tienen que ver con Teresa Panza y de pequeños fragmentos de otras obras de Cervantes (sobre todo Trabajos de Persiles y Segismunda).

   Ambos monólogos forman la obra que he titulado En un lugar de la Mancha, que este próximo mes de julio publicará la editorial Fundamentos. Y, si todo va bien, la compañía teatral Escudero Andante (que ha fundado el propio Juan Luque junto con la también actriz Chus Bernal) la pondrá en escena.

El médico de Alepo

Momento de la representación de El médico de Alepo

    Este mes de abril un grupo de teatro joven del municipio de Puig-Reig (Barcelona), el Grup Juvenil Esplai de l’Ametlla de Merola, ha puesto en escena, en catalán, mi obra El médico de Alepo junto con dos escenas de otra obra mía, Futuro Perfecto, en las que se hace referencia a la relación padres-hijos y a la forma en que se educa a estos últimos (las escenas son Malas compañías y La democracia romana). El montaje estaba realmente cuidado y  cautivó al público al mismo tiempo por su dureza y por su poeticidad, y parte de los ingresos de taquilla se donaron a la ONG Pro-activa Open Arms, que se encarga de salvar a los refugiados que surcan el Mediterráneo intentando llegar a Europa.

     La entrega, la ilusión y el nivel de esos jóvenes actores, bajo la lúcida dirección de Juanjo Mora -que ha sabido potenciar con su trabajo lo que el texto pretendía provocar en el espectador-, me hacen pensar que en los próximos años veremos surgir una generación de actores muy prometedora en Cataluña.

Xchamana en La Purísima

El elenco actoral de LA PURÍSIMA

  También este abril, el grupo Xchamana, que representó anteriormente mi obra Amanecer en Orán, ha estrenado en Chihuahua (México) bajo la dirección de Oswaldo Tarrés, una adaptación de mi obra La aparición, que han titulado La Inmaculada y en la que el papel del musulmán es sustituida por un mormón. Este montaje ha tenido una curiosidad: el papel de Pilar, la madre que acude ante la Virgen para que la sane de su enfermedad, ha sido interpretada por un actor masculino, el propio Oswaldo Tarrés. Y al parecer esta decisión tan arriesgada gustó al público.

   Finalmente, esta primavera seguiré visitando varios centros de enseñanza en los que han puesto como lectura a alumnos de Primero y Segundo de ESO dos obras mías, El chip experimental y El delegat. Según me cuentan alumnos y profesores, ambas lecturas están gustando mucho.

¿Qué más se puede pedir?