“Borgen” o “Esto no es Dinamarca”

Para los que aún no lo sepáis, Borgen es una serie danesa de éxito en la que se trata la vida política y también la vida personal de una supuesta primera ministra, idealista y con un alto sentido de la honestidad y la justicia,  que gobierna el país.

Una serie que pretende contar de forma realista el día a día de una primera ministra tiene que proponer situaciones creíbles a su público, y más aún en el primer capítulo, que es en el que se define el estilo de la serie y se presentan los personajes a los que el espectador va a tener que seguir. Partiendo de esta premisa, podríamos decir que a partir de una serie de cariz realista se puede deducir la idiosincrasia de  la población de ese país, que es a quien va dirigido el producto y a quien se tiene que fidelizar.

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Dicho esto, vamos a analizar uno de los detonantes de ese primer capítulo (antes de seguir debo advertir al lector que voy a hacer un poco de spoiler): Estamos en plena campaña electoral y Birgitte Nyborg –la que finalmente será primera ministra- no tiene muchas expectativas de ganar las elecciones ni de ser una candidata seria a presidir el gobierno del país. El candidato con todos los sondeos a favor y con más perspectivas es el actual primer ministro, Lars Hesselboe, del Partido Liberal, que parece que va a renovar su mandato. Sin embargo ocurre algo inesperado: Hesselboe acude a un congreso de Liberales que tiene lugar en el extranjero. Le acompaña a desgana su mujer, a quien vemos muy resentida por el alto coste que ha tenido que pagar a nivel personal y familiar por ser la esposa del primer ministro. Mientras Hesselboe está reunido con otros liberales europeos, su esposa sale de compras y acaba comprando productos carísimos que ni quiere ni puede pagar, porque no lleva dinero ni forma de pago alguna encima. Para evitar el escándalo, los asesores de Hesselboe le advierten rápidamente de la situación y lo apremian a intervenir. Efectivamente, Hesselboe se presenta en la tienda a toda prisa pero cuando se dispone a pagar las compras de su esposa (que en cierto modo ha provocado el incidente para fastidiar a su marido), éste descubre que al salir de forma tan precipitada olvidó su tarjeta de crédito personal; así que, tras dudarlo mucho, acaba pagando con su tarjeta de compras institucionales, con la intención manifiesta de restituir el importe de inmediato.

DE LIBERALE

   La información sobre ese suceso acaba en manos de un rival político, que la usa sin ningún pudor contra Hesselboe, que empieza a perder puntos en las encuestas y no consigue renovar su mandato.

Vuelvo ahora a las dos premisas iniciales de esta reflexión:

  • Una serie realista debe ser creíble para los espectadores a quien va dirigida. Y Borgen ha sido un éxito en Dinamarca. Por lo tanto, para los daneses la premisa de que un candidato a gobernar el país puede caer en desgracia por usar de forma inadecuada una tarjeta de crédito institucional, es creíble.
  • Una serie realista es una herramienta útil para conocer la idiosincrasia de la población a quien va dirigida. De lo cual podemos deducir que la sociedad danesa es muy sensible y muy crítica ante la corrupción política. Y no es de extrañar, puesto que según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de 2016, que elabora Transparencia Internacional (TI), Dinamarca es el número 1 al ser el país menos corrupto del mundo junto con Nueva Zelanda.

Y ahora vamos al meollo: conozco mucha gente que ha visto Borgen y que le ha gustado. Yo mismo soy uno de ellos. Pero en general me han comentado que ese detonante, el del uso indebido de la tarjeta de crédito institucional –que creará un efecto-cadena que en última instancia  llevará a Birgitte Nyborg a ser primera ministra- les parece exagerado. Y yo creo que es porque aquí tenemos la corrupción muy asimilada en nuestra conciencia, la corrupción política es a nuestra idiosincrasia lo que una garrapata a un ciervo: le pica, sabe que está ahí, pero no puede quitársela y al final se acostumbra a vivir con ella, pensando que como su cuerpo es mucho más grande que el parásito, no importa porque no le podrá hacer mucho daño. Y ahí las tenemos, a la corrupción política y a la garrapata, chupándonos la sangre. Y a nosotros pensando que es un mal menor, o incluso un daño colateral inherente a la política.

Y nuestra manera de hacer ficción con la corrupción política se centra en dar por hecho que esa corrupción está anclada ya en el sistema, y en ponerla en evidencia pero mandando el mensaje de que al final los corruptos acaban saliéndose con la suya a pesar de todo, como sucede en dos películas recientes: “Cien años de perdón” y “B” (sobre esta última, que trata sobre los interrogatorios a Bárcenas del juez Ruz y de la que se distribuyeron pocas copias, ya he hablado).

Cien años de perdón

Echo en falta más películas de este tipo, echo en falta películas basadas en las múltiples tramas de corrupción que hay en este país. ¿O no da incluso para una serie el hecho de que implicados en las tramas de corrupción del PP hayan muerto durante la investigación de los casos, o que desaparecieran misteriosamente ciertos discos duros de la sede del PP? ¿O que dos expresidentes de la Junta de Andalucía estén sentados en el banquillo?

Pero claro, quién es la productora que se expone a ser señalada y puesta de por vida en la lista negra por proponer algo así, a ver, que aquí todo el mundo tiene que comer.

Conclusión: esto no es Dinamarca, y una premisa como esa aquí nos daría risa. Pensaríamos “¿sólo por eso cae en desgracia ese primer ministro?”. Son los mismos que se reirían de que la ministra de educación alemana Annette Schavan dimitiera “sólo” porque se hizo público que copió parte de su tesis doctoral. Quizá por eso España está en el puesto 41 en ese mismo Índice de Percepción de la Corrupción, entre Costa Rica y Georgia, muy lejos del primer puesto que ostenta Dinamarca.

Y así nos va.

El médico de Alepo

Decía Susan Sontag:  “La sociedad capitalista requiere una cultura basada en imágenes, necesita suministrar muchísimo entretenimiento con objetivo de estimular la compra y anestesiar las lesiones de clase, raza o sexo. Y necesita reunir cantidades ilimitadas de información para poder explotar mejor los recursos naturales, incrementar la productividad, mantener el orden, hacer la guerra, dar trabajo a los burócratas…”  Esa sobreabundancia de imágenes es lo que, a mi juicio, nos desensibiliza y bloquea nuestra empatía ante el dolor de los demás. Vemos imágenes dramáticas, decimos “pobre gente”  unos segundos y a continuación un nuevo bombardeo de imágenes, esta vez más amables (las noticias deportivas, una serie, un concurso, un programa del corazón…) hacen que nos olvidemos de ello. En mi obra “Rutas de alto riesgo” proponía ir más lejos de la “simple” pérdida de empatía para presentar al público como un grupo de turistas que visitaba un país devastado por la guerra para ver el espectáculo en primera persona. Y uso la palabra “espectáculo” con plena conciencia. Puede que ahora con Siria y los refugiados que huyen  de ella para salvar sus vidas, nos esté pasando lo mismo: pensamos “pobre gente” pero a los pocos segundos nos entretienen con imágenes más amables. Es una forma de anestesiar la conciencia. Quizá mi grito de rabia, mi manera de protestar contra la inmoralidad de nuestros políticos y de gran parte de nuestra sociedad respecto a lo que está sucediendo con Siria y con los refugiados,  es la obra que ahora os presento: El médico de Alepo. Surgió -una vez más-  del encargo de la profesora y directora María Jesús Luque, del IES Miguel Catalán de Coslada (Madrid), para las Jornadas Solidarias que este año el Centro dedica a Siria y a los refugiados. A continuación tenéis un link para comprobar hasta qué punto se implican de forma comprometida e imaginativa, alumnos y profesores en este proyecto: https://youtu.be/uQgQ_KJTXr0

Casco blancom de Alepo

Casco blanco de Alepo

 

Varias han sido las fuentes que me han inspirado esta obra: para empezar, las múltiples noticias sobre los bombardeos de hospitales en Alepo y la muerte de médicos y personal sanitario. Sólo hace falta escribir en Google “bombardeo” “hospital” “Alepo” y salen innumerables noticias. Estos bombardeos los lleva a cabo la aviación siria con soporte de los rusos, o directamente la aviación rusa.  Pero aquí no pasa nada por Rusia no es Irak ni Afganistán, no es un peón o un alfil en el tablero de ajedrez de la política mundial, es una dama. Y como es una dama nadie le para los pies por miedo a que se lo coma. Y ahí tenemos a Europa y a Estados Unidos, lavándose las manos como Pilatos. Tanto en Alepo como en Lesbos, o en Idomeni, o en los campos de internamiento controlados por el ejército griego, en los campos de refugiados en territorio turco. Qué asco de políticos. Afortunadamente hay personas de a pie, como tú que estás leyendo estas líneas, que sí se “moja” por esos a los que nuestros políticos sólo ven como peones prescindibles del tablero, son los cascos blancos que sacan gente de los escombros en Alepo tras los bombardeos aéreos, son los voluntarios de ONG o voluntarios independientes que acuden a Lesbos, Idomeni,  Tesalónica, Atenas, Líbano y adonde haga falta para intentar salvar vidas, dar consuelo, dar calor humano a gente desesperada que huye de la Muerte… Y  están también los periodistas, unos sólo van a dar la noticia pero muchos se implican, es imposible no implicarse en medio de tanto horror y tanta desesperación. Y dan fe de que Occidente ha traicionado sus valores y se ha deshumanizado dando la espalda  a refugiados que sólo hacen lo que muchos españoles en el año 1939, al final de la Guerra Civil:  huir del hambre, la represión y la muerte.

Alí Ahmad Said Esber,

Alí Ahmad Said Esber,

Otra fuente de inspiración han sido los poemas de dos poetas sirios de renombre,  Nizar Qabbani y Alí Ahmad Said Esber, éste último apodado “Adonis” y eterno candidato al Premio Nobel de Literatura. Qabbani fue diplomático y podemos encontrar en su producción tanto poesía amorosa como poesía política, sobre todo a raíz del estallido de la guerra civil libanesa, en la que la capital, Beirut, quedó dividida y destrozada, ofreciéndonos un triste paralelismo con Alepo. “Adonis” también tiene un largo recorrido en la poesía de raíz política y tiene poemas que describen con crudeza la situación de la guerra civil libanesa, que también vivió.

Nizar Qabbani

Nizar Qabbani

Esta es la sinopsis de El médico de Alepo, obra breve que se divide en dos actos: En el primero conocemos a Tarik, pediatra en un hospital de Alepo. También a Raisa, la enfermera que le ayuda a atender y a hacer las curas a los pacientes. Pero Tarik, además de médico, también es poeta y tiene algunas obras publicadas. Llega una Periodista interesada por la doble condición de Tarik (médico y poeta). Mientras la entrevista, Tarik atiende a los niños heridos que acuden al hospital. Pero en plena entrevista la aviación bombardea el hospital y Tarik muere.

   El segundo acto tiene lugar en Lesbos: un Voluntario de una ONG otea el mar con sus prismáticos esperando ver alguna embarcación con refugiados dirigiéndose a la isla. Porque a pesar del pacto que la Unión Europea tiene con Turquía para que este país frene la llegada de inmigrantes, siguen llegando algunos. La Periodista está con él. Tarik, aunque muerto, también está presente en escena pero sólo lo ve y lo oye el espectador. Llega una embarcación que trae a los únicos supervivientes de una barca de refugiados que intentaba llegar a Lesbos. Esos dos únicos supervivientes son Raisa, le enfermera del hospital de Alepo, y Hussein, el niño al que estaban haciendo las curas en el momento del bombardeo. El encuentro de la Periodista con ellos es emotivo, en gran parte por la tristeza de saber que Tarik ha muerto. Aparece entonces un soldado, que trunca las esperanzas de Raisa y de Hussein por ser acogidos en Europa y los lleva a un campo de internamiento. Las protestas del Voluntario y de la Periodista son inútiles. Pero Hussein consigue entregarles unos dibujos hechos por niños sirios, para que los repartan entre la gente y así se conciencie de lo que está pasando con siria y los refugiados.

Para obtenerla haced “clic” en el título en azul. También podéis ir a la sección “Textos en Español”.  El médico de Alepo

Un merecido premio de Aprendizaje y Servicio

El aprendizaje-servicio (ApS) es una manera de aprender haciendo un servicio a la comunidad. Frente a una necesidad social, los alumnos y alumnas emprenden una acción de servicio a la comunidad que les ayuda a aplicar y consolidar aprendizajes en conocimientos, habilidades, actitudes, competencias, despertando su talento y poniéndolo a trabajar para el bien común.

  El IES Miguel Catalán de Coslada (Madrid) lleva años trabajando con esta metodología, con muy buenos resultados, promoviendo proyectos como:

– un Huerto Intergeneracional  en el que adolescentes y ancianos trabajan codo a codo y acuden conjuntamente a las clases que tienen lugar en el Laboratorio.

-Acciones para fomentar la Donación de Sangre en campañas organizadas por los Hospitales de la zona.

-Un Recetario con recetas de la postguerra y de la guerra civil que los alumnos se encargan de elaborar con entrevistas y encuentros con ancianos de la población.

-etc, etc.

Campaña de donación de sangre. En la imagen, el profesor Juan de Vicente Abad y un alumno del IES Miguel Catalán

Campaña de donación de sangre. En la imagen, el profesor Juan de Vicente Abad y un alumno del IES Miguel Catalán

 Si estos proyectos año tras año son un éxito es gracias sobre  todo al equipo docente que hay detrás , entre los que quiero destacar a Juan de Vicente Abad (que este año ha ganado además el Certamen D+I al docente más innovador de España) y a María Jesús Luque, coordinadora de muchas de estas actividades , que como tal ha recibido el premio de ApS – también de ámbito estatal-  que este año ha ganado  el IES Miguel Catalán y que convocan la Red Española de Aprendizaje -Servicio, Fundación Educo y la Editorial Edebé.

Actores y bailarinas de El Sueño de Tagore. Con ellos, la profesora María Jesús Luque. Foto:  Vicente López Tofiño.

Actores y bailarinas de El Sueño de Tagore. Con ellos, la profesora María Jesús Luque. Foto: Vicente López Tofiño.

Yo llevo varios años colaborando con la profesora, actriz y directora teatral María Jesús Luque en el IES Miguel Catalán en este tipo de actividades, a través de  las Jornadas Solidarias que  cada curso dedica el Centro a un país desfavorecido o con dificultades de desarrollo. Estas jornadas duran una semana y en ellas se organizan conferencias, charlas, exposiciones y talleres. Mi  aportación a ellas consiste en escribir una obra teatral que trate algún tema de interés relacionado con el país al que ese año se dedican las Jornadas Solidarias, obra que después María Jesús Luque pondrá en escena con alumnos. De  ese modo escribí , a partir de poemas de Rabindranath Tagore, un texto sobre la división social por castas que aún pervive  en la India y que titulé “El sueño de Tagore”. Más tarde escribí  un texto que contaba la represión  de los Jemeres Rojos de Pol Pot en Camboya, que titulé “La maestra de Phnom Penh”. Y este año participaré de nuevo en las Jornadas Solidarias con un texto sobre Siria y el problema de los refugiados, del que ya hablaré más adelante, con motivo de su estreno.

Participo en estos proyectos  porque creo en el  Teatro como herramienta de concienciación social, porque creo en el Teatro como herramienta de socialización y como herramienta educativa, que  hasta ahora se me ha demostrado muy efectiva.

Momento de la representación de La maestra de Phnom Penh, con María Jesús Luque en escena.

Momento de la representación de La maestra de Phnom Penh, con María Jesús Luque en escena.

    Hay un déficit de Teatro en los Centros de Enseñanza. Es cierto que a menudo el primer contacto de los jóvenes con el Teatro tiene lugar gracias a los profesores que les llevan a ver una obra, sí, pero también es cierto que lamentablemente muchos de estos alumnos no volverán a ir a un teatro tras su época escolar. Quizá debería introducirse como herramienta instrumental, fomentar el aprendizaje de la declamación, del debate… de la oralidad, en definitiva.  Hay mucho por hacer en este país al respecto , y es una pena, porque tenemos una gran tradición teatral . Y mientras Inglaterra -por ejemplo-, que también tiene una gran tradición teatral, ha sabido hacer que su jóvenes se interesen por el Teatro, nosotros nos hemos quedado a mitad de camino. Salvo excepciones, como la que representa la labor de María Jesús Luque en el IES Miguel  Catalán de Coslada.

   Por  eso me gusta participar  en sus propuestas. Porque como dice parafraseando a Baltasar Gracián, “De nada sirve que el entendimiento se adelante si el corazón se queda atrás.”

Felicidades a María Jesús y al  IES Miguel Catalán por este merecido Premio de ApS.

P.I.G.S. sigue en Málaga

“En nuestra literatura, todo lo que no es folclore es pedantería”

(Juan de Mairena.  Antonio Machado)

 

Las compañías Trenéticos y Teatro Inflamable están empeñadas en seguir representando P.I.G.S. a lo largo y ancho de Málaga, bajo la atenta dirección de Juan Luque. Han pasado ya por Pizarra, Álora, Campillos -donde ganaron un certamen teatral-,  Estepona, Monda y también por dos salas de Málaga capital (Urte Teatro y La Cochera Cabaret). En total, 16 funciones, que ya es una cantidad respetable  a la que muchos espectáculos llamados “profesionales”  no han podido llegar.

Escena de P.I.G.S

Escena de P.I.G.S

               Viéndoles actuar en Monda, con una entrega que me sorprendió gratamente, pensé que sin el entusiasmo y la dedicación de compañías como Trenéticos y Teatro Inflamable, y sin el trabajo de directores tan comprometidos como Juan Luque, el Teatro sólo se quedaría en las grandes ciudades o, a lo sumo, en las capitales de provincia. Hablo de lo que muchos llaman “Teatro con mayúsculas”, que para mí tiene más que ver  con un alto caché, actores famosos gracias a la televisión  y gente con prejuicios que piensa que llevar la obra en la que están implicados a un pueblo pequeño sería manchar el currículum por aquello de “dar manjares a los cerdos”.  Hablo de esos teatreros que de puertas para fuera van de progres pero que en realidad son elitistas en lo  artístico y en lo intelectual -si es que puede hablarse de ambos conceptos por separado-.

Monda (Málaga)

Monda (Málaga)

     El público de un pueblecito como Monda nunca será el mismo que el de  una sala alternativa de Madrid, Barcelona, Sevilla o Bilbao. Pero es que tampoco tiene por qué serlo. En un pueblecito como Monda un espectáculo teatral es todo un acontecimiento y van a verlo desde los niños a los abuelos. Y es bonito ver cómo ese montaje que quizá hubiese pasado desapercibido  en la cartelera de una gran ciudad, aquí se convierte en un acto relevante que aglutina y convoca a los vecinos del lugar.

    Lo que vi en Monda me hizo recordar “El Teatro del Pueblo” -que dirigió Alejandro Casona durante cinco años, dentro de las Misiones Pedagógicas fundadas por Manuel Bartolomé Cossío – y “La Barraca” de García Lorca, compañías que recorrían el mapa rural de la península  “llevando los gozos del arte a los más apartados  rincones campesinos”, según escribió el mismo Casona. Y añade: “El teatro estudiantil  de las Misiones era una farándula ambulante, sobria de decorados y ropajes, saludable de aire libre, primitiva y jovial de repertorio. Formado por estudiantes y consagrado a auditorios sin letras, no podía ser de otra manera. Si alguna obra bella puedo enorgullecerme de haber hecho en mi vida, fue aquella; si algo serio he aprendido sobre el pueblo y teatro, fue allí donde lo aprendí. Allí comprobé una vez más que los grandes autores cómicos universales pueden divertir  noblemente a un auditorio rural, y acaso más profundamente que a un público cultivado. Lo que en este es previa disposición sumisa al prestigio de un nombre, es en aquel espontánea adhesión al tema fértil, a la expresión jocunda, a esa mezcla de honradez esencial  y sabrosa malicia que le es tan familiar. Al revés de lo que ocurre en las salas urbanas, la obra vive con total independencia del autor y con vida más fuerte que la suya.  No hacíamos más que devolver al pueblo lo que es del pueblo, o por derecho de invención o por colonización tradicional. ” (Prólogo de Retablo Jovial).

Una representación de "Teatro del Pueblo"

Una representación de “Teatro del Pueblo”

   Pero hoy el día el público de un pueblo, por pequeño que sea, ya no es el mismo que en los años 30. No.  Ahora existe la televisión, el dvd, internet…   Los espectadores ya están entrenados en la narrativa audiovisual más exigente. Y eso lo saben todos estos actores que, a pesar de que no se ganan la vida con el teatro porque tienen otros oficios y sólo hacen esto por diversión -lo cual me parece muy loable-, intentan dar lo mejor de ellos mismos en escena. Porque piensan que cualquier público, sea el de una sala alternativa de renombre o el de  un pueblo pequeño, se merece recibir la mejor versión de su trabajo. Y eso es muy loable, porque entre otras cosas mantiene vivo el tejido cultural de nuestro país  y mantiene vivo el sentido festivo y lúdico que debe tener el Teatro.

Gracias, Trenéticos. Gracias, Teatro Inflamable. Y gracias, Juan Luque.

B DE BÁRCENAS, V DE VERGÜENZA

“Gracias a la Libertad de Expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada.  Y al gobernante tampoco.”

 Jaume Perich, humorista gráfico y escritor.

 

B, la película es la adaptación cinematográfica de la obra teatral de Jordi Casanovas Ruz-Bárcenas, basada en el segundo interrogatorio del juez Ruz a Luis Bárcenas, ex tesorero del Partido Popular. La obra fue una producción de Teatro del Barrio de Madrid con el Teatre Lliure de Barcelona y fue dirigida por Alberto San Juan. En unas declaraciones Casanovas decía: “Me parece casi imposible escribir un teatro verosímil sobre la realidad política actual cuando esta realidad supera ya cualquier límite de verosimilitud”   (http://www.eldiario.es/norte/euskadi/Ruz-Barcenas-cara-escenario_0_367813847.html)

Tanto Ruz-Bárcenas como su hija cinematográfica B, la película son ejemplos de que Teatro y Cine PUEDEN Y DEBEN presentar la cruda realidad a partir de material no necesariamente ficcional, como es en este caso la instrucción de un sumario.  Y ahí empieza un trabajo interesantísimo para el autor teatral y/o el guionista cinematográfico, el de seleccionar ese material y convertirlo en algo ficcional que presentar a un público de manera descarnada, para que sea consciente de la realidad política en la que vive.

Pedro Casablanc interpretando a Bárcenas en "B"

Pedro Casablanc interpretando a Bárcenas en “B”

En el caso de la película creo que hay una dificultad añadida. Porque el Teatro ya se podría definir como el encuentro de unos personajes que hablan en el escenario, el espectador teatral puede admitir que lo que va a ver es estático, sólo hay una “cámara”, por decirlo así, sus ojos. Que como mucho se desplazan como un “travelling” allí donde se traslada el personaje o allí donde le señala un cambio de iluminación. El espectador de cine, sin embargo, espera algo más dinámico, movimientos de cámara, cambios de plano que conjuguen la palabra con lo audiovisual (y, si hay que elegir qué debe predominar más, normalmente es lo audiovisual por encima de la palabra.) En ese sentido David Ilundain, como director y guionista, hace un gran trabajo. Juegos de miradas, pausas muy bien pensadas y muy bien medidas (que a veces son más elocuentes que la propia palabra), cambios de plano oportunos… que no distraen respecto a lo que el imputado le está contando al juez sino todo lo contrario, refuerzan lo que dicen.

    El trabajo de Pedro Casablanc es sublime, crea el personaje de un hombre poderoso y soberbio pero al mismo tiempo acorralado tras su caída, que de forma contenida pasa por distintos registros emocionales. Personalmente, me pasó con él lo que me pasó con el Michael Corleone de Al Pacino, que a pesar de ser un capo de la mafia que ha ordenado infinidad de muertes, llega a darte pena -a pesar tuyo- cuando eres testigo de su soledad y su dolor por la pérdida. Manolo Solo ejerce un magnífico contrapunto interpretando a un juez Ruz consciente de la responsabilidad que tiene, que asiste alucinado a las respuestas de Bárcenas como pensando “¿Pero este hombre es consciente de lo que está contando?” o “¿Cómo es posible que me esté contando todo esto con esa facilidad y con esa desfachatez?”.

Manolo Solo interpretando al juez Ruz en "B"

Manolo Solo interpretando al juez Ruz en “B”

     Os recomendaría que vieseis la obra de teatro si vuelven a programarla y también la película, pero hay problema: sólo la proyectan en 16 salas. ¿Y por qué? Según el propio director, por miedo. Importantes empresas de exhibición se han negado a proyectarla, se les puso trabas con los permisos durante el rodaje… La película se ha tenido que hacer con 55.000 euros de presupuesto a partir del crowdfunding y de la aportación de pequeñas productoras. Ha sucedido que algunos de los mecenas que aportaron dinero en el proceso de crowdfunding, prefirieron no constar en los créditos finales. Al parecer, estamos en un país donde hay miedo a las listas negras. Y probablemente los que tienen ese miedo no se equivocan.

    Es una pena, porque a mi modo de ver el que en un país de puedan exhibir obras de teatro y películas que traten “en caliente” sobre la política de rabiosa actualidad, es un índice para valorar su espíritu democrático y su respeto a la libertad de expresión. Y, si nos ceñimos a lo que ha pasado con B, la película, está claro que nuestros dirigentes políticos no son muy demócratas, que digamos. Y lo peor es que nuestra sociedad en lugar de asumirlo con indignación lo asume con miedo y/o resignación, como si fuese un mal necesario.  Pienso también en el documental de Isabel Coixet Escuchando al Juez Garzón, rodado y exhibido cuando ya era persona non grata para los poderes políticos por investigar las tramas del Caso Gürtel y por investigar también los crímenes del franquismo.  También se distribuyó poco.

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      Pensando ahora en la televisión (y dejando de lado programas de televisiones autonómicas como Polònia en TV3 y Vaya Semanita en ETB), en este país no han triunfado los formatos de ficción de crítica política -casi siempre en tono paródico-. Pienso en la serie Moncloa, ¿dígame?, que pretendía emular en cierta forma el Yes, Minister y el Yes, Prime Minister de la BBC; o el fracasado intento de hacer una ficción de sátira política para la cadena Cuatro por parte de los mismos creadores de Polònia… Sí estaba triunfando hasta hace poco José Mota con sus sketches políticos dentro de su programa La hora de José Mota. Pero se cancelaron aquellos en los que imitaba a Mariano Rajoy, a Juan Carlos I y Teresa Fernández de la Vega. (Podéis leer los motivos que el presidente de RTVE dio al respecto en este enlace:   http://www.elperiodico.com/es/noticias/tele/tve-suprimio-sketches-jose-mota-rajoy-anacronicos-gags-4413660)

José Mota caracterizado como Mariano Rajoy

José Mota caracterizado como Mariano Rajoy

Afortunadamente sigue habiendo artistas obstinados en romper esa tónica o, al menos, en señalarla. Como el equipo técnico y artístico tanto de Ruz-Bárcenas como de B, la película.

 Por si queréis ampliar información:

 

Escribir lo no dicho

Este mes he tenido la oportunidad de participar en un seminario impartido por el dramaturgo José Sanchis Sinisterra en el Nuevo Teatro Fronterizo (http://www.nuevoteatrofronterizo.es/) sobre el subtexto, al que él ha puesto en nombre de “Escribir lo no dicho”. A menudo escribimos para personajes cuyo discurso coincide plenamente con lo que piensan. A menudo dialogamos de forma que un personaje dice y otro replica, alternándose hasta la saciedad en un diálogo “simétrico”, en el que ningún personaje se apropia del discurso. A menudo los personajes a los que nos dirigimos están presentes en escena.

curso josé

¿Pero qué pasa cuando lo que dice el personaje no coincide con lo que piensa? ¿Qué pasa cuando uno de los personajes se apropia del discurso y suelta, por ejemplo, largos monólogos a los que el otro sólo contesta con una corta réplica? ¿Qué pasa cuando los personajes a los que hablamos están fuera de escena, de modo que el personaje que les habla los ve pero nosotros como espectadores, no? En estos casos nos alejamos de lo explícito y nos adentramos en el terreno de lo sugerente, incluso de lo poético. Le sustraemos información al espectador para obligarle a deducir, a sospechar, a interpretar, a participar de forma activa y crítica, en resumen, en lo que está sucediendo.

José Sanchis Sinisterra

José Sanchis Sinisterra

Es en esos territorios fronterizos entre lo verdadero y lo falso, entre la realidad y la falsedad, entre lo dicho y lo no dicho, donde a José Sanchis Sinisterra le gusta explorar y escribir (que para él viene a ser lo mismo) . Esos son los territorios sobre los que les gusta moverse y experimentar en sus seminarios.

Samuel Beckett

Samuel Beckett

Pero hay un elemento metodológico en algunos ejercicios de dramaturgia que propone, que me resultan muy innovadores y muy sugerentes:  y es que en ellos no te ofrece unas premisas para que puedas pensar globalmente sobre la situación, el conflicto y los personajes, para luego empezar a escribir. No. Aunque esos ejercicios también están presentes en sus seminarios y yo he hecho multitud de ellos (como tantos otros autores que en algunos momentos de nuestra formación hemos sido alumnos suyos, como Sergi Belbel o Lluisa Cunillé), para mí la novedad ha sido un nuevo tipo de ejercicio dramatúrgico en el que, “in situ” y cronómetro en mano, va dictando sobre la marcha diversas pautas a seguir, a las que el escritor debe adaptar la situación escénica que está creando. Y te puedes encontrar de repente, por ejemplo, con que tienes que admitir a un nuevo personaje en escena que no tenías previsto, o con algo que de repente uno de los personajes ve fuera de escena y que modifica su comportamiento, o con que se desvela un secreto que lo cambia todo… de modo que el escritor deja de controlar conscientemente lo que escribe, para dejar paso a una escritura más irracional y más intuitiva. De esa forma, el control logocéntrico del autor sobre lo que se está creando disimuye considerablemente y surge algo que ni él mismo podía prever.

Harold Pinter

Harold Pinter

“Escribir con la pistola en la nuca”, lo denomina mitad en broma, mitad en serio, Sanchis Sinisterra. También lo llama Fitness dramatúrgico. Y un buen número de autores teatrales tanto en España como en Hispanoamérica han podido y pueden disfrutar con él, sufrir con él… pero sobre todo aprender con él y no dejarse caer en la tentación de sumergirse en los terrenos cenagosos de lo conocido, para así poner nuevos retos a los que enfrentar su oficio. Todo empezó en los años noventa en la Sala Beckett de Barcelona, con el descubrimiento por parte de Sanchis de las propuestas dramatúrgicas de Samuel  Beckett y Harold PInter. Y sigue todavía en la Sala Beckett con otro equipo, pero también en La Corsetería, la sede del Nuevo Teatro Fronterizo de la  Calle Cabeza nº 8, casi en la misma plaza Tirso de Molina, donde José Sanchis Sinisterra sigue obstinado en obligar a lo posible a hacerse real.

He publicado algunos textos breves surgidos de éste y otros seminarios en la página “Textos en español” de esta misma web (https://ignasigarciabarba.com/textos-en-espanol/) con el título “Breviario de espejismos dramatúrgicos”. Lo iré actualizando, puesto que tengo intención de seguir formándome, sufriendo y disfrutando en estos seminarios.

UNAS GRANDES AMAZONAS

Dibujo para programa de mano de El baile de Las Amazonas.

Dibujo para programa de mano de El baile de Las Amazonas.

Desde el pasado mes de octubre he estado trabajando un texto con la profesora, directora y actriz María Jesús Luque, destinado a una asociación de mujeres dedicada entre otras cosas a combatir el riesgo de exclusión social. Este planteamiento, por sí mismo, ya resulta estimulante: crear al alimón un texto para ser puesto en escena por un grupo de mujeres dispuestas a tomar las riendas de su vida, trabajando conceptos y valores como la potenciación de la autoestima, la socialización, la solidaridad grupal y el empoderamiento.-entendido como el proceso por el cual se aumenta la fortaleza espiritual, política, social o económica de los individuos y los colectivos para impulsar cambios positivos de las situaciones en que viven-.

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Pero es que a esto hay que añadir la colaboración en el proceso creativo de un grupo de alumnos del Instituto Püblico de Secundaria de la Comunidad de Madrid de cuyo claustro de profesores forma parte María Jesús Luque; colaboración enmarcada dentro de lo que se denomina “Aprendizaje y Servicio”. Esta metodología educativa combina la acción del voluntariado social por parte de los alumnos con el aprendizaje de contenidos del currículum académico de los niveles que están cursando. Con frecuencia esos contenidos se enmarcan en la materia de Educación para la Ciudadanía, pero también pueden enmarcarse en otras materias como Biología (este instituto, por ejemplo, “apadrina” un tramo del río Henares para mantenerlo limpio y de paso estudia el ecosistema del zona).

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El resultado de esta colaboración entre alumnos de instituto y mujeres de una asociación ha sido la obra “El baile de Las Amazonas”, de la que María Jesús Luque no sólo ha sido coautora sino también directora del montaje. La obra trata de un grupo de mujeres que coincide en una Empresa de Trabajo Temporal buscando empleo. Ante la imposibilidad de encontrarlo, deciden asociarse para montar un Café-Teatro -aprovechando las habilidades de cada una de ellas-, que piensan bautizar con el nombre de “Las Amazonas”. Y van a pedir un crédito para poder abrir el negocio. Pero la cantidad que el banco les concede es mucho menor que la que necesitan, así que deciden montar un número de presentación (consistente en un baile) para obtener financiación de los asistentes por el proceso del “crowdfunding” -Cooperación colectiva llevada a cabo por personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos, a cambio de contraprestaciones una vez el negocio esté en marcha-. El modelo en el que nos inspiramos a la hora de escribir el texto fue la película Bagdad Café.bagdad_cafe

Podéis leer el texto pinchando aquí: El baile de Las Amazonas

O bien la sección “Textos en Español”.

“El baile de Las Amazonas” se presentó primero en la sede social de la Asociación de Mujeres y más tarde en el Instituto Público de Enseñanza del que procedían los alumnos que formaban parte del elenco.

Una iniciativa realmente encomiable, en la que colaborar me he proporcionado una gran satisfacción.