La aprendiz de Caronte

¿Cómo imaginamos el Más Allá, si es que existe? ¿Cómo sería no morir? ¿Es aburrida la inmortalidad? ¿Cambiaríamos el destino de nuestros seres queridos para evitarles la muerte, si estuviera en nuestra mano hacerlo? ¿Estaríamos dispuestos a trabajar en el Infierno, con tal de tener un empleo? Con estas y otras preguntas nos interrogan los personajes de mi última obra, LA APRENDIZ DE CARONTE.

     El protagonista es Caronte, el barquero de la Laguna Estigia, que transporta las almas de los difuntos desde el mundo de los vivos al Hades, el reino de los muertos en la mitología Grecorromana.  Caronte lleva una eternidad -nunca mejor dicho- desarrollando ese trabajo y, de tanto tratar a los humanos, tiene ganas de tomarse unas vacaciones para ver cómo viven y cómo son, y para encontrar -con suerte- respuestas a las preguntas que tanto le intrigan sobre esas criaturas.

El paso de la Laguna Estigia

Fragmento de “El paso de la Laguna Estigia”, de Patinir.

  Pero incluso en el Hades hay unas normas muy estrictas que hay que seguir, y una jerarquía que se debe respetar, en cuya cima se encuentra Zeus. Y Zeus exige a Caronte encontrar un aprendiz para que le sustituya mientras esté fuera, ya que el flujo de difuntos no disminuirá en su ausencia.

       Morticia, una chica joven que ansía encontrar un trabajo que le permita independizarse por fin de sus padres, será la aprendiz que Zeus le impondrá y Caronte, de mala gana -no quería que su aprendiz fuera una chica- , la formará en sus quehaceres. Entre ambos se establecerá una relación de amor-odio que evolucionará de forma muy parecida a la que se establece en la película GRAN TORINO (dirigida por Clint Eastwood) entre el anciano viudo y solitario, y el adolescente de origen asiático. No lo niego: me  inspiré en ambos personajes y en su relación, para construir a este Caronte y a esta Morticia.

Fotograma de "Gran Torino" (Clint Eastwood)

Fotograma de “Gran Torino” (Clint Eastwood)

   El tercer personaje es Eurídice, la ninfa con la que Orfeo iba a casarse, que murió a causa de una picadura de serpiente. Orfeo descendió a los infiernos para ir a buscarla y consiguió pasar todas las barreras para llegar hasta ella. Pero desoyó la condición que le puso el dios Hades para poder devolverla al mundo de los vivos (no girarse a mirarla hasta que no hubiesen salido del Infierno), por lo que Eurídice no pudo salir del reino de los muertos. Y de eso se queja en LA APRENDIZ DE CARONTE: de que, por culpa de Orfeo, murió dos veces. Y desde que eso sucedió, día tras día intenta quitarle a Caronte -sin éxito- algo que él custodia y que podría devolverla al mundo de los vivos.

La llegada de Morticia romperá el frágil equilibrio en el que se desarrolla la existencia de Caronte y Eurídice. Y llegará a cambiar incluso la relación de ambos con Zeus.

 LA APRENDIZ DE CARONTE, por lo tanto, no deja de ser también un homenaje a la mitología clásica, al menos en lo que se refiere a la mortalidad y la inmortalidad. Estos son los personajes mitológicos a los que se hace referencia en algún momento:

-Orfeo y Eurídice (por lo que ya he contado más arriba)

-Ulises y la ninfa Calipso (que le ofrece la inmortalidad a Ulises a cambio de permanecer junto a ella, pero que Ulises rechaza para volver a Ítaca con su esposa Penélope y su hijo Telémaco.)

-Titono y Aurora (él mortal, ella diosa. Aurora se enamora de Titono y le pide a Zeus que le conceda la inmortalidad, pero se le olvida pedirle también que le conceda la eterna juventud, por lo que Titono no muere pero se convierte en un anciano decrépito y Aurora, compadeciéndose de él, lo transforma en grillo)

-La muerte de Medusa (El monstruo que convertía en piedra a quienes lo miraban fijamente, y que muere a manos del héroe Perseo)

Todo ello, sin embargo, contado  para que Morticia, una chica millenial del siglo XXI, lo entienda y comprenda los mecanismos que rigen el mundo de los muertos, así como la inmortalidad.

Aquí tenéis el link por si queréis bajárosla. Espero que os guste.

La aprendiz de Caronte